Hacer 78 golpes en una primera ronda del THE PLAYERS, por norma general, es sinónimo de haber puesto fin a tu aventura en el torneo. Recuperarse en los 18 hoyos del viernes de una vuelta con seis golpes por encima del par y lograr superar el corte es poco menos que un milagro. No extraña, por tanto, que cuando eso ocurre, muchos jugadores se dejen ir y empiecen a pensar en su siguiente compromiso del calendario. Pero no es el caso de Justin Thomas (-4), un competidor nato que ha demostrado esta tarde tanto amor propio como talento.
Al golfista de Louisville, Kentucky, poco le ha importado que con el paso de las horas las calles estuvieran cada vez más duras, los greenes menos receptivos o que el la brisa fuera menos ligera que en los partidos del turno matinal. Ha protagonizado una exhibición antológica a la que sólo le ha faltado el broche final en el último hoyo. Una ronda de récord en el TPC Sawgrass en el que los miles de aficionados que seguían en partido en directo, y los que lo hacían en directo por televisión, han asistido atónitos a algo que pocas veces se ve en un torneo de este nivel.
Yesterday, JT shot a 78.
Now, he’s chasing the course record.
He needs to go 1-under on his last four holes to match Hoge’s 62 👀 pic.twitter.com/RWSP3OkadK
— PGA TOUR (@PGATOUR) March 14, 2025
Con cinco birdies en sus nueve primeros hoyos, Justin dejaba claro que estaba más que dispuesto a pelear por pasar un corte que oscilaba entre uno, dos o puede que hasta tres golpes bajo par. Y en la segunda mitad de su ronda, se ha desmelenado con seis birdies entre el hoyo 11 y el 17 para establecer el mejor registro de birdies del torneo, nada menos que 11, y dejarse una posibilidad en el 18 de establecer el récord del campo, que ostentaba Tom Hoge después de entregar una tarjeta de 62 golpes en la tercera ronda de la edición del torneo el pasado año.
La salida desde el tee no fue buena para JT, con su bola demasiado por la derecha, a una zona de hierba alta y sin ángulo de ataque a la bandera. Pero el problema llegó en su golpe de recuperación, que no cerró y se fue directo al agua. Después de dropar con penalidad, necesitaba embocar desde la calle, desde casi 50 metros, para hacer un histórico 61. Y lo intentó de verdad, yendo a por el trapo, y rozando el milagro. No pudo ser, pero dejó su bola a medio metro para hacer el bogey e igualar el mejor resultado de siempre en el THE PLAYERS. La suya ha sido además la mayor diferencia de una ronda a otra en el torneo en toda la historia, 16 golpes (78 el jueves y 62 hoy), superando los 15 de Kiradech Aphibarnrat en 2019 (84 la primera y 69 la segunda, fallando el corte).
JUSTIN THOMAS ON 17!
He now needs a par or better on the 18th to break the course record. pic.twitter.com/LaXtQeTdJX
— PGA TOUR (@PGATOUR) March 14, 2025
Thomas fue el segundo mejor del campo aprochando, cazó 11 de 14 calles y sólo le falló ese par cuatro del 18 para hacer pleno de recuperaciones. Pero, sobre todo, fue un auténtico maestro en los greenes. Metió tres putts para birdie de seis metros, otros tres de cuatro metros, uno de dos metros y tres más de metro y medio o menos. Un par de veces pateó para eagle. Y a buen seguro que, de no haber sido por ese bogey final, hasta le habría dado pena terminar su ronda porque estaba en esos días en los que uno ve los hoyos tan grandes como el cráter de un volcán.
El recital se resumen en su escalada en la clasificación, mejorando más de 100 puestos en sólo 18 hoyos. Uno de los jugadores a los que ha superado ha sido, precisamente, a su amigo Jordan Spieth (-3), quien después de su 70 de ayer, ha tenido que pelear para pasar el corte con un 71. Por arriba, sólo Alex Smalley (-9), Lucas Glover (-8) y Will Zalatoris (-8) han logrado acercarse a los primeros puestos establecidos en el turno de mañana. Y algunos ilustres como Justin Rose (PAR), Hideki Matsuyama (PAR) Ludvig Aberg (+2) o Viktor Hovland (+4) se han quedado fuera. Pero los focos hoy en el THE PLAYERS han sido para Justin Thomas, a siete golpes del líder, pero con semejante golf, candidato a todo el fin de semana.



