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Crónica de la victoria de Justin Thomas en el RBC Heritage

Cuando se habla de un Justin Thomas victorioso no se habla de un ganador cualquiera…

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Justin Thomas posa con el trofeo de ganador del RBC Heritage 2025. © PGA Tour
Justin Thomas posa con el trofeo de ganador del RBC Heritage 2025. © PGA Tour

Justin Thomas (-17) se ha llevado el RBC Heritage al vencer a Andrew Novak (-17) en el primer hoyo de desempate, embocando un putt de birdie letal desde cerca de siete metros. Unos minutos antes, lo que son las cosas, en el hoyo 72, Novak se había procurado una ocasión mucho más asequible, desde algo más de dos metros, para evitar salir al play off, pero la desperdiciaba y perdía así una gran ocasión de estrenar su palmarés ganador en el PGA Tour.

Antes de llegar a la muerte súbita ambos, Thomas y Novak, habían sido los más templados en una apretada jornada final en la que el hombre que salía como líder, Si Woo Kim (-12), enseguida abría las puertas al resto tras fallar dos putts más bien cortos y consecutivos en los hoyos 2 y 3, el primero para birdie y el segundo para salvar el par. Bailaban los candidatos en los puestos altos de la tabla en un Harbour Town que amarilleaba ya este domingo en fairways y greenes, firmes y rápidos, y que se defendía con garantías, aún sin contar con la ayuda decidida del viento, que nunca ha llegado a soplar con mucha fuerza.

Thomas llevaba casi tres años sin ganar, pero esta vez no ha dado lugar a que se lo comieran las prisas o la ansiedad, como sí ocurrió en otras ocasiones a lo largo y ancho de esta larga travesía por el desierto. Esta vez ha dado siempre la sensación de tener agarradas las riendas y de acertar con la estrategia, cerrando una inmaculada ronda final sin bogeys, muy fino en las recuperaciones alrededor de los greenes (6/6), En cuanto a Novak, habrá que acordar que parece suficientemente preparado para dar el salto a otra dimensión, ni más ni menos. Nada puede reprocharse, ni siquiera ese desafortunado (y muy mal tirado) putt en el hoyo 72. Aún va a tener que esperar para el estreno ganador, pero a este jugador, sin duda, hay que esperarlo de nuevo un domingo en los últimos partidos. Una vez más, porque hasta la fecha es el jugador que más veces ha salido este año en el partido estelar del domingo (3).

El ganador en Hilton Head no es un ganador cualquiera, así que el impulso que vaya a recibir tras este éxito tampoco será un impulso cualquiera. Ha vivido de las rentas de aquel galáctico 61 del jueves, es cierto, pero lo ha hecho con gran equilibrio y, sobre todo, evitando los grandes números cuando las cosas venían torcidas. Puede que llevara tantísimo tiempo sin ganar, desde aquel PGA de 2022, pero el de Kentucky ya estaba instalado en el top ten mundial desde hace algunas semanas, prueba de que su rehabilitación (en estos tres años llegó a salirse del top 25 mundial) era ya un hecho. Y si, visto lo visto, a Novak hay que esperarlo, qué decir de Thomas. Mientras no se demuestre lo contrario, estamos hablando de un gran campeón, capaz de mirar frente a frente a quien sea y donde sea. Otro gallo más al corral, porque además este triunfo lo va a impulsar hasta el Número 5 del mundo.

El modelo Scheffler los ha puesto a todos en fila en la misma ventanilla: si ya eres un gran jugador y necesitas desesperadamente aspirar a todo tendrás que seguir trabajando como una bestia, pero al mismo tiempo deberás pensar mejor en el campo.

No queda muy claro si Scottie está llevando a rajatabla su propio manual en estos últimos tiempos, pero hoy todavía llegaba a meterse en la pelea por el triunfo, al situarse a dos golpes de la cabeza en el momento de la verdad. Un doble bogey en el hoyo 15, el último par 5 del campo, donde evidentemente tomaba malas decisiones, lo alejaba definitivamente de la contienda, pero el muchacho ha vuelto a llevarse a casa un top ten. No parece que este hombre, de momento, corra el peligro de pasarse tres años sin ganar. El problema que tiene y que crece y crece es que, incluso a él, diga lo que diga, se le están haciendo largos estos meses sin cantar victoria. El peso de la púrpura es así de puñetero.

Resultados finales del RBC Heritage