Cinco años, siete meses y tres días, o lo que es lo mismo, dos mil cuarenta y cuatro días con sus respectivas noches, han pasado desde la primera y única vez que Keitch Mitchell (-20) se impuso en un torneo del PGA Tour. El golfista de Chattanooga, en Tennessee, ganó por un golpe de ventaja el prestigioso Honda Classic por delante de Broosk Koepka y Rickie Fowler. Eran otros tiempos para este licenciado en empresariales por la Universidad de Georgia, compañero de promoción de jugadores como Harris English, Stephan Jaeger y Luke List, que apenas llevaba un par de años en el circuito y ya había rozado su estreno como ganador unos meses antes en Puntacana.
Desde entonces, 22 resultados entre los diez primeros en la gira para el estadounidense de 32 años de edad y un laborioso trabajo para mantenerse vigente y hacer caja, aunque no demasiadas veces en disposición de volver a ganar (eso sí, este año sale líder o colíder un domingo por tercera vez). Algo que, por fin, podrá intentar de verdad mañana, en el Sanderson Farms Championship, su torneo 185 en el circuito, después de firmar en el ‘moving day’ la mejor tarjeta del sábado. Un fantástico 65, con un putt de birdi antológico desde más de 12 metros, culminado con otro pateando desde algo más de dos metros en el último hoyo. Fue el séptimo de una tarjeta libre de bogeys y el quinto de la segunda mitad de su ronda, en la que completó una gran remontada para ponerse líder en solitario de la clasificación e igualar el resultado más bajo en 54 hoyos en toda la historia del torneo.
Cashmere Keith from downtown!@K_M_Mitchell drains a 37-foot birdie for the solo lead @Sanderson_Champ. pic.twitter.com/9rq4UlGShK
— PGA TOUR (@PGATOUR) October 5, 2024
Mitchell, que había fallado el corte en sus cuatro anteriores visitas al torneo del Country Club de Jackson, no ha necesitado acertar ni la mitad de las calles en las tres primeras jornadas de competición para demostrar el buen momento por el que atraviesa (viene de terminar 12º empatado en el Wyndham Championship que cerró la temporada regular y 12º en solitario en el Procore Championship que abrió el calendario otoñal) y su candidatura a un triunfo que además de catapultarle al grupo de jugadores que han ganado al menos dos veces en el PGA Tour, le permitiría alcanzar el puesto 52º del FedEx Fall y asegurarse dos años más de tarjeta y la entrada a grandes torneos en 2025.
Para ello, eso sí, tendrá que batirse el cobre mañana con Beau Hossler (-19), que busca su primer triunfo en su torneo 200 y vendió cara su cesión del liderato (a punto estuvo de igualar el marcador de Keith con su último putt para birdie en el 18 rozando el borde del hoyo), o con jugadores como el taiwanés Kevin Yu (-18), magistral este sábado en los greenes con apenas 24 putts para completar los 18 hoyos. Más lejos, aunque no descartados ni mucho menos en un campo que permite hacer muy pocas, aparecen nombres como los de Bud Cauley (-16), Jacob Bridgeman (-16) o Lucas Glover (-16), entre otros. Fowler (-13), lejos de la pelea, está al menos metido arriba en su torneo de regreso y deja buenas sensaciones.
Trouble in the final pairing.
Once the solo leader, Beau Hossler now trails by one after a double bogey on 12. https://t.co/VARpr4prpD pic.twitter.com/DHq2AhbMDc
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Por cierto, el inglés David Skinns (-10), que comenzó el torneo con un brutal 60 el jueves para 12 bajo par, continúa con su caída libre en la clasificación. El 71 del viernes le hizo perder el liderato y varias posiciones. Hoy ha firmado 75 golpes, tres por encima del par y 15 más de los que necesitó en la primera ronda para completar el mismo campo, situándose ya por debajo del puesto 40º. Se demuestra, una vez más, que en el golf de élite, incluso cuando las grandes figuras del circuito no están presentes, no es nunca cómo empieza sino cómo acaba…



