La sala de prensa del Zurich Classic of New Orleans dejó una de las imágenes más llamativas de la semana con la comparecencia conjunta de Shane Lowry y Brooks Koepka. Dos perfiles distintos, dos grandes nombres del golf mundial y una asociación para competir juntos en este evento por parejas que, según reconocieron ambos, puede sorprender desde fuera, pero que para ellos tiene todo el sentido.
El gran titular lo dejó Lowry cuando le preguntaron si era cierto el rumor de que solo juega con compañeros que tengan al menos cinco majors en su palmarés. El irlandés respondió entre risas: «Exactamente. Múltiples majors, sí». Una broma directa hacia Koepka, cinco veces campeón de Grandes, que reflejó el tono distendido de una rueda de prensa marcada por la complicidad.
Lowry, campeón aquí en 2024 junto a Rory McIlroy, explicó su entusiasmo por volver a Nueva Orleans con nuevo compañero. «Siempre es bonito tener a un gran jugador a tu lado para ayudarte en el camino, y Brooks obviamente lo es. Tiene múltiples majors y además está jugando muy bien esta temporada», señaló.
Koepka, por su parte, devolvió los elogios y dejó claro que confía plenamente en la pareja. «Creo que formamos un muy buen equipo. Cómo conduce Shane la bola, cómo está mi juego de hierros últimamente y luego su juego corto… es una combinación bastante buena», explicó.
El estadounidense también detalló que ya han diseñado una estrategia específica para el formato por parejas. «Nos gusta que él salga en ciertos hoyos y yo en otros. Son hoyos que se adaptan a mi vista y otros a la suya. Esa es una gran ventaja. Todos se sienten cómodos en los hoyos que van a jugar», comentó.
En la modalidad fourball, Koepka fue todavía más claro sobre el papel de Lowry: «Él está jugando muy bien, así que simplemente hay que dejarle hacer lo suyo y apartarse del medio».
Una amistad real lejos de los focos
Aunque para parte del público pueda parecer una unión inesperada, ambos insistieron en que existe una relación cercana desde hace años. Koepka recordó que comparten vida diaria en Jupiter, uno de los grandes núcleos residenciales del golf profesional.
«Creo que mucha gente olvida que vivimos todos a unos quince minutos unos de otros en Jupiter y jugamos en los mismos campos. Nos vemos prácticamente cada dos días», afirmó Koepka. «Siempre hay conversaciones, gente comiendo junta, practicando junta… pasa mucho más de lo que la gente cree», explicó.
Lowry añadió que se conocen desde la etapa europea de Brooks y que la idea surgió de forma natural. «Le dije que quizá necesitaba compañero para Nueva Orleans y él me respondió: ‘Voy a tener que jugar allí’. Y así empezó todo».
Koepka responde sobre LIV y analiza su momento
Preguntado por la situación convulsa de LIV Golf y las noticias recientes alrededor del circuito saudí, Koepka evitó profundizar: «Yo no estoy allí, así que no puedo hablar de lo que están haciendo. He hablado con algunos chicos por mensajes, pero nada más. Mientras todo el mundo esté bien, estamos bien», dijo.
También habló de su momento deportivo tras quedarse fuera la semana pasada por un margen mínimo: «Me faltaron 1,4 puntos FedEx. Eso es un golpe en todo el año. Si hubiera jugado mejor, habría entrado. Me lo hice a mí mismo», reconoció.
En cuanto al putt, Koepka aseguró que su progresión es evidente: «Ha mejorado mucho. Tengo una comprensión tremenda de dónde estoy. Ha habido muchos cambios: el putter, el entrenador, la mecánica… pero siento que lo tengo bajo control y la dispersión es mucho más pequeña».
Lowry, rendido a Koepka
El irlandés cerró la comparecencia con otra frase que resume la confianza que deposita en su compañero. Cuando le preguntaron qué puede aportar Brooks al equipo, Lowry no dudó: «Es Brooks Koepka. Tiene cinco majors. Ya sabes lo que quiero decir”.
Después explicó cuál cree que debe ser su papel esta semana: «Mi trabajo es intentar poner la bola en calle y dejarle hacer lo suyo. Y desde ahí estaremos bien».
Con talento, experiencia, carácter competitivo y una evidente buena sintonía, Lowry y Koepka apuntan a convertirse en una de las grandes atracciones del torneo. Y si llegan con opciones al domingo, pocos dudarán de que pueden ser una pareja muy peligrosa.


