
Uno de los mejores drives del planeta ganó con un ajustado chip de 45 metros en el hoyo 14…
El Hyundai Tournament of Champions saltaba por los aires con este fabuloso eagle de Dustin Johnson en el par 4 corto del recorrido Plantation de Kapalua. Pegada, porque hay que zumbar bien a la pelota para ponerla donde la puso el norteamericano en este hoyo de 275 metros, y manos para embocar ese chip. La mezcla perfecta. El cóctel explosivo que convierte a Johnson en uno de los mejores y más fiables jugadores del mundo.
A sus 28 años, el golfista de Carolina del Sur, el segundo icono de Adidas después de Sergio García, gana por sexto año consecutivo. Es la mejor racha del PGA Tour después de las nueve temporadas seguidas que lleva ganando Phil Mickelson. Además, se convierte en el primer jugador desde Tiger que encadena seis campañas triunfales desde que salió de la Universidad. Dustin Johnson siempre cumple. Su victoria ya está en el saco. Y ahora, que venga lo que venga.
“Tiene mucho talento, es divertido en el campo, nunca sabes por dónde va a salir y aún tiene margen para seguir mejorando”, asegura Steve Stricker, el único jugador que le apretó las tuercas hasta el final. El de Wisconsin, que ahora estará sin competir hasta el WGC Accenture, llegó a ponerse a un solo golpe de Johnson después del hoyo 13. Dustin cometió doble bogey tras mandar su bola a una zona imposible desde el tee. “No sé ni dónde estábamos. Sólo sé que encontramos un zapato, varias gafas de sol y unas cuantas bolas”, afirmó Stricker entre risas. Ahí pareció que el veterano norteamericano aún podría reconquistar el título cosechado el año pasado en Hawái. Sin embargo, acabó sucumbiendo con el chip del 14 de su rival.
Jonhson es impredecible. Es cierto que en su historial hay sonadas meteduras de pata que le han costado caro, como la última ronda del US Open de Pebble Beach que ganó Graeme McDowell, o el PGA Championship de Whistling Straits que conquistó Martin Kaymer, después de que él fuera penalizado por apoyar el palo en una zona señalizada como búnker en el hoyo 18. Pero la realidad indica que es un ganador muy fiable que ya ha estado cerca de ganar Grandes. Los datos son inequívocos. Es el veinteañero en activo con más victorias en el PGA Tour (7), por delante incluso de Rory McIlroy. Ha terminado entre los 15 primeros de la FedEX Cup en los cuatro últimos años y ha sido top ten en los tres últimos, cota sólo igualada por Luke Donald. En 2012, después de una larga lesión, fue el único que logró el top ten en los cuatro playoffs de la FedEX Cup. Fiabilidad máxima.
Dustin Johnson rubricó el triunfo de forma plácida en este extraño torneo que no empezó hasta el cuarto día por culpa del viento hawaiano y que ya ha entrado en los libros de anécdotas del circuito americano al terminar un martes, el primero que lo hace desde el Booz Allen Classic de 2005 que ganó Ben Curtis. Otra curiosidad: Johnson ha ganado los tres últimos torneos que se han reducido a 54 hoyos en el PGA Tour. Le va la marcha.
Finalmente, el campeón obtuvo cuatro golpes de ventaja sobre Stricker, seis sobre Brandt Snedeker y siete sobre Bubba Watson y Keegan Bradley. Los cinco primeros fueron miembros del equipo norteamericano de la Ryder Cup hace cuatro meses. No está nada mal para ser el primer torneo del año.


