Inicio Grandes Circuitos PGA Tour El sorprendente refugio en el que Jon Rahm halla calma y equilibrio

El sorprendente refugio en el que Jon Rahm halla calma y equilibrio

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Jon Rahm © Golffile | Ken Murray
Jon Rahm © Golffile | Ken Murray

Todo los aficionados al golf conocen el fuerte carácter de Jon Rahm en el campo. Una forma de ser que en muchas ocasiones le ha ayudado a no rendirse nunca, aportando a su juego un extra de energía, pero que en otras es posible que no haya sido precisamente su aliado. De hecho, lleva tiempo trabajando duro en este aspecto para estar bajo control. El fuego sigue por dentro, pero está luchando para que no salga al exterior.

Durante esta cuarentena, que el golfista español está pasando en su residencia de Phoenix, en Arizona, Jon ha tratado de mejorar algunos aspectos de su juego, para estar listo cuando regrese la competición. Pero también ha profundizado en un aspecto que, según él mismo, le ha ayudado a dar una vuelta de tuerca a su comportamiento en el campo.

A Rahm, número 2 del ranking mundial, le gusta mucho leer. Pero su verdadera pasión está en la escritura. «Soy más escritor que lector», confesó esta semana en un directo de Instagram con Chris Trott, en el perfil de TaylorMade. «Escribir me ayuda a centrarme y lo hago a menudo. Mantener un diario, escribir mis pensamientos, mis sentimientos, lo que está pasando… Me ayuda realmente a equilibrarme», confiesa.

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«Llevo haciéndolo aproximadamente un año. La gente dice que podría ser un poco más maduro o algo así, estar más relajado en el campo de golf, y creo que he mejorado mi comportamiento. Y diría que en gran medida lo he logrado gracias a la escritura» explicó Jon en el directo.

Rahm cuenta con 10 victorias como profesional, incluidas tres en el PGA Tour. Durante mucho tiempo ha señalado a Kobe Bryant como parte de su inspiración. De hecho, durante la conversación con Trott, dijo que entre sus grandes referentes aparecen, además de Bryant, personajes como Michael Jordan, Barack Obama, Justin Timberlake y Seve Ballesteros.

Pero, en ocasiones, Rahm necesita inspiración interior. Y plasmar sobre el papel sus pensamientos y emociones le ayuda. «Por alguna razón, no sé si le pasa a todo el mundo o sólo a mí, cuando escribo es como si esos pensamientos se quedaran ya guardados. Solía estudiar de la misma manera en el colegio y en la universidad, hacía resúmenes de lo que estaba estudiando, era la forma más sencilla para mí de guardar la información, de crear una copia de seguridad en mi cabeza».

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«También es una herramienta para fluir a través de las emociones. Por ejemplo, si estoy teniendo un día estresante, o en el que estoy más ansioso o inquieto, diferente a los demás, como por ejemplo ayer, que tuve uno de esos días especiales de la cuarentena, escribí más de lo normal y me ayudó a canalizarlo todo. Es realmente útil para mí, es una especie de meditación», explica Jon.

El golfista de Barrika está aprovechando esta interrupción de los circuitos para profundizar en aspectos que cree que le serán útiles cuando regrese el golf profesional. Sus rutinas de entrenamiento han incluido más trabajo en el tren superior y ha modificado algunos aspectos de su juego que necesitaban un pequeño ajuste.

«Existe un plan para todo este tiempo libre. Como golfistas, o como atletas en general, es un buen momento para experimentar. Cualquier cosa que quieras probar, que creas que podría llegar a ayudarte, es buen momento para intentarla», desveló el campeón español.

Lo que no sabe Rahm es si a su regreso mantendrá el mismo nivel que tenía antes de la crisis sanitaria, con un tercer puesto en el WGC México, su último evento, y dos segundos puestos en sus cinco torneos anteriores: «Nunca hemos pasado por algo así, así que, sinceramente, no sé cómo estaré. Voy a ser honesto, no voy a decirte que todo funcionará bien porque no lo sé».

«Cuando los campos de golf estén completamente abiertos, no creo que nos lleve mucho tiempo volver a nuestras rutinas y recuperar el estado mental de la competición. Creo que estaremos un poco ansiosos por volver y eso será lo más difícil de controlar. Yo trataré de no afrontarlo así, no pensar demasiado en eso y actuar como si nada hubiera pasado», explica.

«En mi caso, siempre digo que soy un gran competidor, no un golfista. De alguna manera, tendré que controlar mi ansiedad por competir, aunque sea compitiendo en otras cosas. Si no puedo competir en nada y me dedico sólo a golpear bolas durante un mes para ir luego a un torneo, no sé qué haría… Me volvería loco», finalizó Jon.