En el Procore Championship del año pasado, poco antes de la Ryder Cup de Bethpage, Gary Woodland sintió que uno de los voluntarios que acompañaban su partido llevando los resultados se le acercó demasiado. A consecuencia de ello, se le nubló la vista y perdió durante unos instantes la noción de dónde se encontraba. Fue ahí cuando decidió que tenía que contar públicamente lo que le pasaba. Lo hizo hace tres semanas en una entrevista en Golf Channel. Woodland explicó que sufre una enfermedad que se conoce como trastorno de la conducta por estrés post-traumático. Falló el corte en el THE PLAYERS, pero acabó 14º en el Valspar y hoy ha ganado el Texas Children’s Houston Open y se ha clasificado para el Masters de Augusta.
El estrés post-traumático es una consecuencia de la operación a la que se sometió en 2023 y en la que le extirparon un tumor que estaba presionando, precisamente, la zona del cerebro que controla la ansiedad y los miedos. Por ese motivo, Woodland se despertaba a veces en mitad de la noche gritando y sin saber dónde estaba exactamente. El golfista de Kansas lleva lidiando con este problema desde bastante antes de 2023. Primero pensó que era algo accidental, después trató de restarle importancia, lo achacó a otras cosas circunstanciales y tardó mucho tiempo en ponerse en manos de los especialistas que le hicieron el diagnóstico.
La operación resultó un éxito, pero ahora le ha tocado manejarse con el estrés post-traumático. Es un trastorno que afecta a personas que atraviesan por una circunstancia personal muy dura. Puede ocurrir después de una guerra, un accidente, una agresión, una catástrofe o incluso tras enterarse de un trauma grave sufrido por alguien muy cercano, entre otras cosas. Woodland prefirió llevarlo en secreto, no darle mayor importancia, hasta que lo soltó hace tres semanas.
“No puedo seguir gastando energía en ocultar esto y tengo la suerte de contar con muchísimo apoyo aquí, en el Tour”, dijo Woodland a Golf Channel después de revelar el diagnóstico. “Agradezco ese cariño y ese apoyo. Pero por dentro siento que me estoy muriendo y siento que estoy viviendo una mentira. Quiero vivir mis sueños y tener éxito aquí. Pero también quiero ayudar a la gente. Ahora me doy cuenta de que primero tengo que ayudarme a mí mismo y espero que este sea el primer paso para conseguirlo”. Los resultados en el golf, desde luego, le dan la razón. La importancia de verbalizar y compartir las cosas.
Esta es la gran historia que Woodland ha terminado cerrar este domingo en Houston. La victoria es importante, la quinta de su carrera en el PGA Tour y la primera desde el US Open de 2019 en Pebble Beach. Sin embargo, lo que más valor tiene es que gracias a su triunfo, su historia se va a conocer en todo el mundo y es muy probable que ayude a gente que se encuentra en una situación similar a la suya. Esa es la gran victoria de Gary Woodland.
El torneo apuntaba a mano a mano intenso entre el propio Woodland y Nicolai Hojgaard, pero se decantó rápidamente en favor del golfista norteamericano. Partió con un golpe de ventaja y después del hoyo 1 ya eran dos, merced a un bogey del danés. No obstante, el momento decisivo llegó en el hoyo 7, par 3. Woodland firmó un birdie sensacional con un putt de unos siete metros, mientras que Nicolai tropezaba con un doble bogey tras no ser capaz de sacarla a la primera del búnker de green.
La ventaja de Woodland se amplió a cinco golpes y ya no hubo vuelta atrás. Por si hubiera alguna duda, el golfista de Kansas de 41 años sumó dos birdies más en los hoyos 8 y 9 y sentenció el torneo. Sólo quedaba ponerle el resultado. Parece que la vida le tenía deparada a Woodland una victoria sin estrés… y así ha sido. Aunque su auténtica victoria ha sido otra bien distinta.
Nicolai acabó en segunda posición y también asegura su tercera presencia seguida en el Masters, mientras que Johnny Keefer, el golfista más rápido en desenfundar de los últimos años en el PGA Tour, ha acabado tercero y ha presentado ya sus credenciales como más que probable próximo ganador. No en vano, viene de ganarlo todo en el PGA Tour Américas y en el Korn Ferry Tour. Que pase el siguiente. Mención especial también para la tercera posición de Min Woo Lee, defensor del título, empatado con Keefer, así como el top 10 de Chris Gotterup y Sudarshan Yellamaraju, el segundo casi consecutivo tras el THE PLAYERS.



