Louis Oosthuizen (-17) persigue hoy su primera victoria en Estados Unidos…
El jugador sudafricano lidera el Shell Houston Open con dos golpes de ventaja sobre Hunter Mahan y tres sobre Carl Petterson y Brian Davis. Quedan 18 hoyos de un torneo que ha conseguido la machada de sobreponerse en apenas 48 horas al tremendo retraso que se acumuló por la lluvia torrencial que cayó en Texas el pasado jueves.
Oosthuizen tiene cuatro victorias en su carrera. Brilla por encima de todas el British Open que conquistó en 2010. Lógico. Además, tiene dos África Open y un Open de Andalucía. Allí, en el Parador de Málaga, empezó todo. Es un jugador más que consolidado, aunque aún tenía que demostrar su categoría en Estados Unidos. Parece que esta es su semana.
Lo cierto es que Oosthuizen lleva mucho tiempo jugando bien y al margen de lo que suceda hoy en el Redstone Golf Club es un tipo al que habrá que tener muy en cuenta para el Masters de Augusta. Desde el Alfred Dunhill Championship del pasado mes de octubre, su línea es espectacular. Ha jugado once torneos y ha sumado una victoria, siete top ten y nueve top 20. Del Honda Classic se retiró después de pasar el corte y el único resbalón que ha tenido ha sido en Doral, quizás aún con secuelas de su retirada previa. En este tiempo ha jugado 34 rondas de golf y ha bajado de setenta en 22 ocasiones. Una cosa muy seria.
Así las cosas, y teniendo en cuenta que no es de los que le tiembla el pulso cuando está arriba, hoy es el gran favorito al triunfo. Su secuencia ayer entre el hoyo 6 y el 17 es impresionante: ocho birdies y cuatro pares. Bien es cierto, no obstante, que tiene cazadores de prestigio a sus espaldas. Sin ir más lejos, Hunter Mahan, ganador del Accenture y autor ayer de la mejor vuelta del día (65).
También tendrá que vigilar también a Phil Mickelson (-11). El de San Diego está a seis golpes y ayer firmó un escaso 70, pero ‘Lefty’ lo ve. “Creo que es posible ganar. Hoy me he dado cuenta que puedo hacer una ronda muy baja y ganar…”. Mickelson es de los que ve golpes que nadie es capaz ni siquiera de imaginar, así que si él lo dice, hay que creerle.
Ernie Els está ante su última oportunidad de clasificarse para el Masters, una cita que no se pierde desde 1993. El sudafricano está con -8. Parece una misión imposible. Hoy necesitaría rondar los 60 golpes.


