
El Farmers Insurance Open terminará el lunes. Siempre y cuando, claro, la madre naturaleza eche una mano. Los ‘chamanes’ del PGA Tour piden lluvia y viento…
Sí, cierto, parece un contrasentido para un deporte como el golf, pero estos dos elementos son necesarios para ahuyentar la niebla que se ha quedado estancada en el valle de Torrey Pines, en La Jolla, California, y que ayer impidió que se jugara la tercera vuelta del torneo.
Únicamente salió a jugar un partido y se volvió en el green del 1 al comprobar que no sé veía a menos de diez metros. Imposible. Niebla cerrada y espesa. El PGA Tour alucinaba. Y Ross Fisher reía. “Ahora os enteráis de lo que es una niebla en condiciones”, debía pensar el jugador inglés.
Así las cosas, la previsión es reanudar el torneo hoy a las 16.00 (hora peninsular española) y jugar hasta que la luz lo permita. Lo que reste se completará el lunes.
Desde luego, la naturaleza ha empezado la temporada caprichosa y con ganas de atormentar a los grandes circuitos. Recuerden que el Nelson Mandela de Sudáfrica (European Tour) sólo pudo celebrar dos rondas y que el Hyundai Tournament de Hawaii (PGA Tour) se redujo a 54 hoyos.


