– Nunca sabremos si Viktor Hovland (-3) habría terminado como líder en solitario del BMW Championship este jueves de no haber aparecido la lluvia y la consiguiente suspensión del juego durante más de dos horas. Nunca lo sabremos, pero tenía toda la pinta. Él terminó antes de la tormenta y el agua facilitó las cosas. En cualquier caso, como no tenemos una bola de cristal, lo que sí es seguro es que firmó una gran ronda de golf. ¿La clave? La técnica, cómo no. Esa burbuja de la que no termina de salir, aunque a veces, como ayer, caiga en una notable contradicción.
Por un lado, aseguró que el martes encontró una nueva sensación en su swing que le ayudó a jugar así de bien en la primera jornada. «No quiero entrar mucho en detalles, pero básicamente, en la transición he estado inclinándome, como con flexión lateral, y simplemente no giro tanto el pecho como solía hacerlo. Eso lo confirmé con una aplicación y al ver algunos videos. Así que fue una sensación rápida: en lugar de inclinarme desde la parte alta del swing, solo siento que estoy girando un poco más para poder llevar los brazos y las manos más al frente y no quedar tan atascado». Esa es la explicación de lo que encontró dos días antes de empezar el torneo. Afirma que llegó a esa conclusión con la ayuda de su entrenador.
Sin embargo, al mismo tiempo no oculta que cuando no piensa en la técnica le va mejor. La gran paradoja en la que vive Hovland desde hace tiempo. A la pregunta de por qué cree que rinde mejor en los Playoffs de la FedEx Cup, de la que es campeón, el golfista nórdico apuntó: «Supongo que hay algo de estar entre la espada y la pared y tener que rendir. A veces pienso demasiado sobre la mecánica del swing, que creo que es importante, pero cuando estás en playoffs y estoy en el puesto 28 y solo los 30 pasan, es como: «OK, tenemos que olvidarnos un poco de eso esta semana y simplemente salir a jugar», y creo que eso me está ayudando en el corto plazo».
El que lo entienda, que lo explique. Cuando juega sin pensar en la técnica le ayuda a corto plazo, pero no hace otra cosa que dar vueltas y vueltas a la parte técnica sin encontrar una solución desde hace ya mucho tiempo. Algún día Hovland resolverá esta encrucijada, pero como se obsesione en exceso es posible que cuando quiera buscar la salida ya no la encuentre.
– Scottie Scheffler (-4) estaba especialmente satisfecho por su rendimiento desde el tee. Siente que no estuvo bien en Memphis y cree que en Maryland ha dado un paso adelante. Todo lo contrario que Rory McIlroy (PAR). «Definitivamente tengo que estar más veces en la calle que en la primera ronda. No sé por qué razón sólo encontraba el fairway cuando apuntaba a la izquierda y pegaba un fade. Creo que lo voy a hacer siempre así esta semana», explica.
– En lo que sí se ponen de acuerdo Scottie y Rory es en el placer de jugar juntos. «Es muy divertido. Es un privilegio poder competir contra los mejores jugadores del mundo semana tras semana y no hay nada mejor que jugar con Rory. Es obviamente muy talentoso y siempre nos divertimos juntos en el campo». McIlroy fue incluso un poco más allá. «Me encanta jugar con Scottie. Siempre me ha gustado. Me gusta la cadencia con la que juega, su ritmo. No tarda mucho. Siento que hay chicos con los que te gusta emparejarte y otros… algunos con los que no. Siempre he disfrutado jugando con Scottie».
– Robert MacIntyre (-8) dio mucho crédito este jueves al trabajo que está haciendo con Mike Kanski, gurú de putt salido de la factoría de Phil Kenyon. «Desde que cambié de entrenador de putt en Pebble Beach este año, tomé el rumbo adecuado. Volví a hacer lo que solía hacer. No esperas embocar putts larguísimos. Ni siquiera sé de cuánto fue el del par 3, pero estaba lejos. Aun así, espero embocar putts. Trabajo duro en ello: en las lecturas, en el toque.
Cuando afinas el ojo, todo fluye y es agradable. He estado con distintos entrenadores de putt y hago lo mismo, solo que de otra manera. No he cambiado lo que hago en el putt desde el PGA de este año. Intentábamos algo técnico que era estadísticamente mejor, pero yo no me sentía cómodo. No… no se sentía bien, así que ajustamos eso. Cambiamos de putter. Cambiamos la técnica otra vez para que me sintiera cómodo. La prioridad es poner la cara del putter lo más cuadrada posible en el impacto, que no es ciencia espacial pero es difícil. Para mí, esa es la prioridad ahora. Y dentro de cierto rango, es todo cuestión de ritmo y toque, y mi toque suele ser bueno».
– Siempre es bueno escuchar o leer a Tommy Fleetwood (-5). Son zapatazos de sentido común y normalidad. Si eres un buen jugador de golf y sueñas con ser profesional, aprende de Fleetwood. Es un buen camino. Sobre su rápida recuperación del enésimo desencanto el pasado domingo en Memphis, explicó: «Pues simplemente sigues adelante. Lo dije en su momento: hay muchas maneras de decepcionarse y últimamente he estado en posición de ganar y no he podido cerrar. Lo fácil sería dejar que eso te afecte o te deprima. Pero esta semana es enorme. ¿Y la próxima? Otra gran oportunidad. No tiene sentido lamentarse. Sí, hay que esforzarse para ver lo positivo, prepararse bien y entrar con buena mentalidad. Como dije en Travelers y la semana pasada, el mejor escenario para mí es volver a ponerme en posición de ganar y darme otra oportunidad. Seguiré aprendiendo, intentando ponerme ahí arriba. Hoy fue un gran comienzo, pero es solo una ronda. Hay mucho golf por jugar en un campo difícil. He sido profesional mucho tiempo. He jugado semanas terribles. Así que estar jugando bien y en la pelea es un privilegio que hay que disfrutar».
Estar para ganar es un privilegio y hay que disfrutar. Debería ser un mantra.


