Olazábal (par) pasa el corte con una gran vuelta de 67 golpes; Cañizares (+9) se queda fuera; Tiger (-1), muy irregular, flirtea con el corte hasta el final; Harman hace historia con 61 golpes
Davis Love III se llevó ayer toda la atención del Honda Classic. Su ronda de 64 golpes, igualando el mejor resultado de siempre en el PGA National, y el liderato bien lo merecían. Estados Unidos sacaba pecho ante la actuación de su capitán de la Ryder Cup. Hoy, José María Olazábal no ha querido ser menos. El capitán europeo también tiene galones y sabe enseñarlos…
El jugador del Fuenterrabía ha hecho 67 golpes y se ha colocado al par del campo. Espléndida reacción que le permite pasar el corte y luchar por todo el fin de semana. Y eso que empezaba con un bogey en el hoyo 10. Sin embargo, a partir de ese momento ha jugado realmente bien. Ha hecho cinco birdies y un solo bogey en el 14. Su parcial en los últimos trece hoyos ha sido de cuatro bajo par, un excelente presagio de lo que podría ocurrir sábado y domingo si mantiene la inspiración.
Chema no sólo ha hecho un magnífico resultado, décima mejor vuelta del día de momento, sino que también ha jugado un golf sólido y preciso. La mejor noticia es la seguridad que ha mostrado de tee a green. Sólo ha fallado tres greenes y ha cogido ocho calles. Su obsesión es tratar de enderezar el drive y, al menos en la vuelta de hoy, lo ha conseguido. Rápidamente, en el jugador español, esto se traduce en una tarjeta baja.
De hecho, Olazábal aún podría haberse ido a la casa club con algún birdie más en la buchaca. En los hoyos 1 y 2 se le escapaban sendas opciones de poco más de un metro y tres metros para birdie. Sea como fuere, el juego largo parece que poco a poco vuelve a su ser y eso es lo que más puede tranquilizar a Chema. Veremos si se confirma durante el fin de semana.
La mala noticia del día en cuanto a los españoles llega de parte de Alejandro Cañizares (+9). El jugador andaluz ha fallado el primer corte de la temporada después de un día aciago con 77 golpes. Es la sexta semana consecutiva de juego y viajando desde los Emiratos Árabes a la India, pasando por México y por último en Florida. Mucha tela. El depósito andaba ya en reserva y es mucho más complicado rehacerse ante las adversidades. Y en esta vuelta Cañi ha tenido unas cuantas. La principal ha sido en el hoyo 11, donde se marchaba al agua dos veces y terminaba con un cuádruple bogey. Era la sentencia de la ronda.
En el turno matutino ha estado Tiger Woods (-1). El californiano se ha fajado contra el PGA National para terminar bajo par, aunque no lo ha pasado nada bien. De hecho, ha estado flirteando con el corte tras irse al agua en el 5 y acabar con doble bogey. Sólo respiraba tranquilo con dos birdies en los dos últimos hoyos (8 y 9). Ha tenido de todo. Ha sido una vuelta irregular. Ha metido putts largos (ocho metros en el 16), algunos de dos metros para birdie, como en el 8 o uno de casi cuatro metros en el 9. Pero también ha fallado.
Su juego largo se ha mostrado igual de inconsistente que ayer. Alterna tirazos que deja a un metro de bandera con fallos clamorosos desde la calle. Está claro que no atraviesa por su mejor momento de confianza, por mucho que mañana, al ser Tiger, pueda salir al campo y hacer una vuelta muy baja.
La vuelta del torneo y de la historia de este campo la ha hecho Brian Harman con 61 golpes. Se trata de un joven jugador, que formó parte del equipo norteamericano de la Walker Cup en 2009. Es zurdo y usa belly putter. Eso sí, con las manos cruzadas.


