Inicio Grandes Circuitos PGA Tour La resiliencia de Fleetwood para poner fin a su historia de frustraciones
Por fin ganó un torneo en el PGA Tour y le sirvió para conquistar la FedEx Cup

La resiliencia de Fleetwood para poner fin a su historia de frustraciones

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Tommy Fleetwood ya tiene, por fin, su gran triunfo en el PGA Tour. El golfista inglés se proclamó la pasada madrugada campeón de la FedEx Cup 2025 tras imponerse en el TOUR Championship de Atlanta que echaba el cierre a la temporada, poniendo fin a años de frustraciones y derrotas ajustadas que habían alimentado su historia de perseverancia. Un título con que podría decirse que, de alguna manera, se hace justicia.

«Estoy bien, muy bien. Creo que es una mezcla de emociones: orgullo, alivio, felicidad», confesó Tommy nada más sentarse en la sala de prensa del East Lake Golf Club para analizar ante los medios de comunicación todos los detalles de ese momento tan esperado. «Ganar no es algo que se asimile al instante, tarda en calar. Pero lo cierto es que hoy ha sido un día increíble», añadió el inglés, visiblemente emocionado.

La jornada no fue sencilla para Fleetwood, quien reconoció haber perdido el ritmo a mitad de vuelta. «Sentí que había perdido mi swing. Estaba errático desde el hoyo 5. Mi transición, mi ‘timing’, todo se había desajustado. Tuve que cambiar mis ensayos, mi tempo, e intentar recuperar sensaciones», explicó. El momento clave, según dijo, llegó en el tee del hoyo 15: «Odio ese golpe, no se me da bien la visual del tiro, es muy duro. Pero estoy muy orgulloso del swing que hice ahí».

Su triunfo, como decimos, tiene un trasfondo de resiliencia. Durante meses, Fleetwood estuvo cerca de la victoria sin lograrla, acumulando segundos puestos que podían haber minado su confianza. «Es fácil decir que eres resiliente, que sabes levantarte. Es distinto cuando tienes que demostrarlo de verdad», subrayó. «He tenido que ser fuerte de otra manera: volver a ponerme ahí una y otra vez, sin importar cuántas veces saliera mal. Estoy orgulloso de ser prueba de que, si haces las cosas correctas y sigues intentándolo, al final puede pasar», sentenció.

Aunque Fleetwood aseguró que nunca perdió la fe, también admitió que las dudas aparecieron: «No sentí nunca que no fuera a pasar, pero claro que hay pensamientos pequeños de duda. Siempre creí que, si seguía golpeando la puerta, un día se abriría. Los mejores jugadores están siempre en contención; eso es lo que yo quiero».

Su victoria fue también un desahogo emocional para quienes le rodean. Mencionó especialmente a su hijo Oscar: «Estoy bendecido con la familia que tengo y el amor que me rodea. Pase lo que pase, al final del día Oscar me da un abrazo y todo está bien. La vida sigue siendo buena, gane o pierda». Y cuestionado sobre el motivo por el que genera tanta simpatía entre los aficionados, el inglés respondió con humildad: «He tenido suerte de conectar con la gente. Mi padre siempre me dijo: primero persona, después golfista. Eso es lo que intento ser, un buen tipo antes que un buen jugador».

Respecto al estallido de emoción en el green del 18, Fleetwood reconoció el peso de los fantasmas pasados: «Fue un grito de alivio. Por fin crucé la línea. Después de tantas veces, incluso con tres golpes de ventaja, no parece suficiente. Pero demostré que si sigues intentándolo, las cosas buenas pueden ocurrir».

En su relato no faltó un mensaje para otros deportistas que puedan llegar a sentir la misma frustración que tuvo él al ver cómo las victorias se le escapaban una y otra vez: «Mi historia, por grande o pequeña que sea, es la de la perseverancia. Lo fácil es venirse abajo cuando no salen las cosas, pero yo siempre quise volver, darme otra oportunidad. Creo que la gente ha apreciado eso, que nunca dejé de intentarlo».

Fleetwood también destacó la importancia de no cambiar de rumbo ni siquiera en los peores momentos, manteniendo a su caddie Ian Finnis a su lado: «Estoy seguro de que Finno tuvo dudas sobre sí mismo, es normal. Pero hemos hecho tantas cosas bien… No era cuestión de romper lo que funcionaba, solo de seguir sumando experiencias. Este triunfo es un logro de los dos como equipo».

La victoria en la FedEx Cup supone un paso decisivo en su carrera, pero no el destino final. «Siempre quise ganar en el PGA Tour. No es que lo necesitara, pero sí lo deseaba. Ahora que ha llegado, mañana volveré a entrenar. Quiero ganar más, quiero estar siempre entre los mejores», concluyó. Con su primer gran título en suelo estadounidense, Tommy Fleetwood deja atrás el papel de eterno aspirante. Su historia de perseverancia y carácter ya tiene un desenlace feliz, y el golf mundial suma un campeón que, más allá de su swing elegante, inspira por su capacidad de levantarse una y otra vez.