JJ Spaun (-17) ha vuelto a aparecer de repente, como por arte de magia, en nuestras vidas. El campeón del US Open ha salido del letargo en el que se estaba consumiendo y ha ganado este domingo el Valero Texas Open. De este modo, pone fin a un inicio gris tirando a negro de 2026. Es su resurrección.
El escenario elegido por Spaun no es casual. El Valero Texas Open fue su primera victoria en el PGA Tour y la única que tenía en su haber hasta la conquista de Oakmont el año pasado.
La última jornada del Valero Texas ha sido muy larga y complicada. Lo primero porque ayer no se pudo acabar la jornada y hoy se han tenido que jugar muchos hoyos, más de 30 en el caso del líder Robert MacIntyre. Lo segundo es porque ha sido una jornada difícil en lo meteorológico. Día gris con fases de lluvia, frío y húmedo.
El desenlace del torneo ha sido muy emocionante porque se han ido sucediendo los candidatos y los líderes en la casa club. El primero en dejar un resultado potente ha sido Matt Wallace (-16). Tenía buena pinta, podía ser ganador…
De hecho, habría sido desempate de no ser por JJ Spaun (-17), el siguiente líder en la casa club tras un sensacional eagle en el hoyo 17. Su drive desde el tee ha sido fabuloso.
Spaun ha tenido que esperar una hora para levantar los brazos como campeón. En ese tiempo ha sufrido tres grandes ataques: Michael Kim, MacIntyre y Michael Kim. Los tres se han quedado a un birdie en el 18 para forzar el desempate.
Finalmente, ninguno de los tres ha podido hacerlo, a pesar de que era un par 5, y el triunfo ha ido para Spaun. Termina así una secuencia muy mala de resultados. En sus siete primeros torneos de 2026 había fallado cuatro cortes y su mejor resultado había sido un 24 en el THE PLAYERS.
Spaun ha elegido un momento magnífico para volver a ganar. Nada mejor que poner la moral por las nubes justo antes del Masters.



