
La gran obsesión de Graham DeLaet hace justo un año era saber si podría coger a sus hijos en brazos…
El canadiense no paraba de preguntárselo a los médicos de camino a la sala de operaciones. Su espalda había dicho basta. Los años de hockey y de golf habían generado una insoportable hernia discal. Ya nada funcionaba. Ni la preparación física, ni los masajes, ni la acupuntura… Nada. El dolor era insufrible. Había que operar.
Hoy, poco más de un año después, DeLaet lidera por primera vez en su carrera un torneo del PGA Tour. Encabeza el Sony Open de Hawái con un resultado de -7. A dos golpes se encuentran Carl Petterson, K.J. Choi y Kyle Reifers. El resto de la clasificación se encuentra muy apretada. Hay 29 jugadores metidos en cuatro golpes.
Parece que la fortuna vuelve a sonreír a un jugador que siempre ha apuntado muy alto. No en vano, en su temporada como novato, en 2010, DeLaet mantuvo la tarjeta con mucha tranquilidad, brillando especialmente con un tercer puesto en el Shell Houston Open. Tiene 29 años y la de ayer fue su ronda número cien en el PGA Tour. Centenario y líder. Ayer admitió que tuvo algo de suerte en su vuelta, tras embocar dos putts de birdie de más de diez metros y un chip de eagle en el 9 desde fuera de green.
Hay muchos ojos pendientes de este jugador, especialmente en Canadá. Con Mike Weir y Stephen Ames en horas bajas, DeLaet encarna el relevo natural. Su reto en 2012 es conseguir 657.694 dólares en 26 torneos. Eso dice su exención médica. Un año después de que los médicos afeitaran uno de los discos de la zona baja de su espalda para que dejara de presionar al nervio, parece preparado.
Hay otros apuntes destacados de la primera jornada de este Sony Open:
– Las condiciones de juego en el recorrido de Waialae, en Honolulu, fueron ventosas, aunque no tanto como hubieses deseado K.J. Choi (-5). El coreano está acostumbrado a entrenarse entre vendavales en Dallas y le va la marcha. Aún así, el viento hizo estragos: el mismo número de jugadores acabó sobre par que bajo par (63). Difícil encontrar un mayor equilibrio.
– Steve Stricker (-4) sigue a lo suyo. Ha jugado 47 rondas en Waialae, de las que 42 han sido al par o mejores. Casi nada. Ahí está otra vez en la pelea.
– Otro que no baja el pistón nunca es Webb Simpson. Cuatro bajo par. Otra vez arriba.
– Seung Yul Noh (-4) firma un magnífico debut este año en el PGA Tour. El joven coreano viene de ganar la Orden de Mérito en Asia. En Europa ya sabemos cómo se las gasta este golfista. Ahora, quiere dejar su tarjeta de visita en Estados Unidos.
– David Hearn (-4) y Stephen Ames (-3) completan un gran día para el golf canadiense. Al fin una alegría. Ya les tocaba.
– Carl Petterson (-5) confirmó ayer que no ha perdido un solo gramo durante la pretemporada, pero lanzó un alegato para defender otras formas de preparación físico. “Yo no soy mucho de gimnasio, pero sí hago mucho estiramiento. He trabajado muy duro durante el invierno. Es cierto que no he perdido peso, pero estoy mucho más flexible”. Que le pregunten por esta preparación a Miguel Ángel Jiménez.
– Buen comienzo de Jhonatthan Vegas (-3). El venezolano se saca la espina así del mal inicio de temporada en el Hyundai hace siete días.
– El filipino Miguel Tabuena (+1) gana la partida de adolescentes (16 años) a John Oda (+3). El Sony Open siempre se ha caracterizado por dar una oportunidad a los talentos más precoces.
– El argentino Miguel Ángel Carballo (+1) tiene un discreto estreno de su tarjeta en el PGA Tour.
– Otros comienzos flojos: Ishikawa (+1), Danny Lee (+2) y Zach Johnson (+2).


