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Los golfistas del PGA Tour pasan de una 'batalla campal' a una sesión de 'baño y masaje'

Ese agradable instante en el que recuerdas que hoy sí, hoy sí puedes tirar a bandera…

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Travelers Championship © PGA Tour
Travelers Championship © PGA Tour

El blanco y el negro. La noche y el día. Los golfistas del PGA Tour han pasado en una semana de jugar un partido bronco, con entradas duras, al límite del reglamento y repletos de magulladuras, a una sesión de baño y masaje. Del US Open al Travelers Championship. Nada que ver. Del infierno del doble bogey al paraíso del birdie. ¿Lo agradecen? Sin duda. Sólo les falta dar palmas con las orejas. Un total de 63 de los 72 golfistas que participan esta semana vienen de Oakmont.

«Es bienvenido, sobre todo para los que jugaron también el Memorial. Hay muchos chicos en el campo esta semana que están en su cuarto torneo consecutivo, así que sí, han pasado por el rodillo las últimas semanas y este es un montaje bienvenido donde sienten que pueden relajarse un poco y no tener que esforzarse tanto por su puntuación. A veces cuando regreso a Europa o vengo a un torneo como éste, tienes que recordarte que puedes tirar a la bandera. Sí, realmente puedes apuntar a la bandera», asegura Rory McIlroy.

Es uno de los que tiene una sonrisa de oreja a oreja por jugar esta semana en el TPC River Highlands, el último de los torneos designados del PGA Tour antes de los playoffs de la FedEx Cup. Quizá por eso están todos los mejores del mundo (45 de los 50 primeros del ranking mundial y el top 10 al completo). Nadie, o casi nadie, se lo ha querido perder. Se pasa de luchar por sacar adelante pares a pensar únicamente en birdies. En los dos últimos años se ha ganado por encima del veinte bajo par y se han visto vueltas como el 58 de Jim Furyk en 2016, el primero de la historia, o el 59 de Cameron Young el año pasado. Es el primer torneo del PGA Tour donde se han registrado más de una vuelta por debajo de 60 golpes. «Siempre es una semana relajante después del US Open. Nos tratan de maravilla. Es uno de los torneos favoritos del año», ratifica Scottie Scheffler.

Cierto es que incluso en un campo tan asequible como el de Cronwell, hay tramos difíciles. Por ejemplo, los hoyos 4 y 5. Dos pares ahí los cuatro días de la semana pueden valer oro. Scheffler defiende que el último tramo puede ser traicionero… y lo explica. «Hay oportunidades ahí fuera y también hay castigos. En el 15, si pegas un buen tiro, tienes una oportunidad de birdie. Si sales a la derecha vas a estar en un búnker corto y tendrás un tiro de 40 yardas, un tiro difícil. En el 16, si pegas un buen tiro, tendrás una buena oportunidad de birdie. Si te pasas y vas largo, es un chip difícil cuesta abajo. El 17, si pegas en la calle, tienes la oportunidad de acercarte a la bandera. Si vas al rough izquierdo, probablemente no puedas tirar a green. Eso es lo que buscamos en los campos de golf, que los buenos tiros sean recompensados y los malos tiros sean castigados. Es así de simple», argumenta. En este sentido, Jordan Spieth advierte de que ha visto más rough que nunca protegiendo las calles, lo que significa que si se levanta el viento, según está previsto, es posible que no se vean resultados tan bajos. Los dos últimos ganadores, Keegan Bradley y Scottie Scheffler, poseen los resultados acumulados más bajos de la historia del torneo.

Por cierto, y hablando de historia. Rory McIlroy no es el primer campeón del Grand Slam que compite en el Travelers. Ya lo hizo Gary Player en cinco ocasiones. Su última participación fue en 1984, curiosamente la primera edición que este torneo se jugó en el TPC River Highlands.

Resultados en directo del Travelers Championship