Inicio Grandes Circuitos PGA Tour Las reflexiones de Scheffler y Koepka: Scottsdale, el Masters, su reencuentro…
Vuelven a encontrarse en el WM Phoenix Open tras el regreso de Brooks al PGA Tour

Las reflexiones de Scheffler y Koepka: Scottsdale, el Masters, su reencuentro…

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Koepka y Scheffler, en 2022 © Golffile | Fran Caffrey
Koepka y Scheffler, en 2022 © Golffile | Fran Caffrey

Scottie Scheffler, Número Uno del Ranking Mundial de Golf, y Brooks Koepka, ganador de cinco majors, son dos de los grandes protagonistas del WM Phoenix Open, cuarto torneo de la temporada en el PGA Tour. El de Ridgewood logró la victoria en el American Express, su primera aparición del año, mientras el de West Palm Beach trata de volver a la ‘normalidad’ tras su regreso al circuito dejando atrás su etapa en LIV Golf.

De este asunto, de los retos que ofrece el Stadium Course del TPC Scottsdale donde se disputa el torneo, del momento en que se encuentra el juego de cada uno, de los palos de su bolsa e incluso del Masters de Augusta del próximo mes de abril han hablado en la sala de prensa del espectacular campo de Arizona, famoso por su ambiente y por el hoyo 16, el estadio, donde más de 15.000 espectadores ponen el espectáculo.

El ambiente y el ‘caos’ controlado del TPC Scottsdale

Scheffler se muestra encantado de volver al Stadium Course, donde estrenó su casillero de victorias en el PGA Tour en 2015 y uno de los eventos que ha ganado al menos dos veces: «Es un torneo muy especial para mí. Volver aquí siempre trae buenos recuerdos y jugar delante de este público es una experiencia increíble. Este torneo es una locura. No se parece a nada que veamos el resto del año. Desde el avión ya sabes exactamente dónde está el campo. Es un espectáculo».

«El campo exige precisión, pero también saber convivir con el caos del público. Es exigente y divertido a la vez. Este campo ofrece oportunidades, pero también castigos muy severos. Puedes hacer eagle… o acabar en el agua mirando al bogey», explica Scottie. Y sobre el famoso hoyo 16 del estadio, recuerda: «Lo más difícil es leer el viento. Dentro del estadio se mueve de formas muy distintas y tienes que comprometerte totalmente con el golpe».

Para Koepka, el WM Phoenix Open, que también ha ganado dos veces, siempre es especial: «Me gusta este sitio. He tenido muy buenos resultados aquí y es un campo en el que me siento cómodo. Cuando ganas dos veces en un mismo campo, es normal sentirse bien y bastante cómodo. Es un torneo al que siempre me gusta venir. Para mí es un evento muy cómodo». Aunque lo más llamativo, sin duda, es el ambiente…

«Disfruto del caos. Es divertido. Te puede sacar de concentración entre golpes, pero siempre te da algo de lo que reírte. Siempre hay algo que ver aquí. Es una semana divertida. Después de unos cuantos años aquí, ves absolutamente de todo. Es un campo y un torneo que realmente me gustan. Por eso estoy ilusionado de volver. Es bueno regresar a campos que conoces, donde sabes por dónde jugarla. Esa familiaridad es muy importante», explica.

El Masters de Augusta

Scheffler, pese a que cada vez queda menos, prefiere no mirar todavía al Masters, primer major de la temporada: «No pienso en el próximo major. Cuando estoy en mi mejor nivel es cuando me centro en el presente y en mejorar un poco cada día». El Número Uno se centra en el presente, en jugar… y en saber cuándo descansar: «Competir semana tras semana es muy agotador, mental y físicamente. El descanso y el tiempo con la gente que quiero se han vuelto fundamentales para mí».

Y aunque se resiste a hablar de lo que espera en el Augusta National, sí tiene claro que el Masters es un torneo en el que la experiencia es un grado: «En el Masters hay una curva de aprendizaje muy clara. Hay banderas a las que puedes atacar y otras a las que no. La paciencia es clave».

Koepka, por su parte, también dedica algunas frases al evento de la Chaqueta Verde: «Todos los hoyos son exigentes. Si te sales de línea, cualquiera te puede castigar. En Augusta todo va de ángulos. Si te dejas la bola por encima del hoyo, lo vas a pasar mal toda la semana. ¿El hoyo más difícil? El 12 es un hoyo que me ha dado bastantes problemas…».

El regreso de Koepka desde LIV Golf

Es, sin duda, uno de los temas de conversación en este arranque de año en el mundo del golf. El regreso de Brooks Koepka al PGA Tour esta temporada y el de Patrick Reed más adelante han sido valorados por prácticamente todos los jugadores que se han puesto delante de un micrófono. Aunque, sin duda, la opinión del mejor jugador del mundo tiene un valor muy especial. Y para Scottie, es una decisión positiva para el golf…

«La gente quiere ver a los mejores jugando juntos otra vez. Tener a jugadores como Brooks o Patrick compitiendo aquí es bueno para el circuito, para los aficionados y para el golf. Ha habido mucho ruido estos últimos años. Volver a juntar a los mejores es un paso más para simplemente volver a jugar al golf», explica el Número Uno del mundo, que esta semana se volverá a ver las caras por primera vez en más de dos años con Brooks.

Para el de West Palm Beach, esta vuelta a ‘casa’ es un nuevo punto de partida: «Simplemente estaba ilusionado por volver a jugar. Estoy centrado en mí mismo y en jugar el mejor golf posible los próximos cuatro días». Aunque prefiere no entrar a valorar la decisión de Reed de acompañarle en este regreso: «Cada uno tiene sus prioridades. Mientras haga lo mejor para él y su familia, me parece bien».

El juego y los palos de su bolsa

Por último, tanto Scottie como Brooks valoraron algunos aspectos del material que están utilizando y de su juego. Scheffler habló de los problemas cuando le toca cambiar de palos: «A veces me apego emocionalmente a los palos. Cuando encuentras buenas sensaciones con un palo, el ‘feeling’ es una parte enorme del juego. Aunque el mejor fabricante del mundo me haga unos hierros nuevos, con todas las especificaciones perfectas, siempre noto diferencias y necesito tiempo para adaptarme».

También desveló que cuando cambia de hierros, lo hace de manera radical: «Cuando cambio hierros, los cambio todos a la vez. Intento hacerlo lo menos posible. Guardo muchos de mis palos antiguos como punto de referencia. Mis palos no suelen empezar un torneo sin que los revise antes. Hay muchísimo trabajo detrás para que yo solo tenga que salir y pegarle a la bola». Koepka, por su parte, se centró más en el putter y en los problemas para lograr resultados que está teniendo.

«¿El putter? Básicamente estoy intentando meter la bola en el hoyo. Nunca me he sentido realmente cómodo sobre la bola. Tienes que tener todo bien alineado con el objetivo, y ahora mismo estoy trabajando en eso. Estamos volviendo a cosas muy simples: la colocación, la postura… Tenía los hombros abiertos; mis pies suelen estar siempre un poco abiertos, pero intento reducir al máximo que se crucen tantas líneas».

«Busco que todo sea más consistente: la cara del putter, el camino, absolutamente todo. Siempre llevo un putter de repuesto. Nunca sabes lo que puede pasar. No suelo enfadarme mucho, pero nunca se sabe», añadió. Y sobre su golf, se sinceró para terminar diciendo: «La verdad es que llevo casi dos años pateando bastante mal.No sé exactamente qué está pasando, pero tengo que resolverlo». Dos estrellas, de nuevo cara a cara, en un PGA Tour que se revitaliza.