Una sonrisa es la mejor manera de encajar una aciaga jornada de golf. Mucho más si es la última del torneo y comienzas como líder en solitario con tres golpes de ventaja. Es el caso de Ian Poulter hoy en el Honda Classic.
El golfista inglés acabó cediendo el torneo con una vuelta de 74 golpes, cometiendo dos dobles bogeys y un triple bogey, mandando hasta cinco bolas al agua y peleándose con las palmeras del hoyo 14, a las que golpeó hasta en tres ocasiones. Una ronda para olvidar, aunque Poulter consiguiera maquillarla de manera excelente con dos birdies finales para terminar en la tercera posición, a un golpe del desempate.
Poulter es un gran fajador y como tal también sabe encajar de la mejor manera posible los reveses propios de este deporte. En esta ocasión, el enfado propio de un día tan negro se lo arrancó de cuajó su hijo Joshua de tres años. Sólo fue un comentario. Directo y al mentón. Nada más llegar a su casa. «Papá, mal. Le pegaste a los árboles».
Evidentemente, la frase sacó una amplia sonrisa a Poulter y le hizo olvidar todo el desgaste de una dura jornada. «Es divertido. No hay mucho más que decir. Lo siento, hijo«, añadió al comentario de su pequeño cuando lo compartió con todos los aficionados mediante las redes sociales.
I just got home and my 3 year old Joshua just said «bad daddy, you hit it in the trees» that’s funny. No more needed to be said. Sorry son.
— Ian Poulter (@IanJamesPoulter) marzo 2, 2015



