
– Justin Thomas regresa esta semana a la competición en el Arnold Palmer Invitational (API) después de la delicada operación de espalda a la que se sometió el pasado mes de noviembre, una microdiscectomía para aliviar una hernia de disco. Por tanto, su marcador en 2026 está a cero y no puede decirse tampoco que regrese a una de sus plazas favoritas, Bay Hill, donde hasta la fecha sólo había jugado en cuatro ocasiones y su mejor resultado fue un duodécimo puesto. Escaso bagaje para un tipo de su talla y en un campo normalmente muy exigente, se mire por donde se mire.
– El caso es que Thomas jugó por primera vez en Bay Hill en 2015, firmó un discreto puesto 49º y luego sacó el API de su calendario hasta que llegó la era de los Elevated y los Signature, años 2023, 2024 y 2025, en los que sí que estuvo presente. A priori, el de Kentucky es una apuesta arriesgada esta semana: hasta la fecha no se ha entendido precisamente a las mil maravillas con Bay Hill y su última comparecencia competitiva fue en la Ryder Cup de Bethpage…
– Será cuestión de comprobar si esta semana encuentra la manera de domar a la criatura de Arnold Palmer. Es cierto que Bay Hill no es un campo sencillo, y que normalmente va ganando en dificultad según pasan las jornadas si las condiciones meteorológicas lo permiten, tengámoslo en cuenta, pero de todos modos llaman la atención los registros de Thomas el fin de semana en Bay Hill. Nunca ha bajado de 70 golpes en tercera o cuarta jornada, pero es que además sólo una vez ha conseguido ganarle al campo (firmó un 71 en la cuarta ronda de 2015) y en definitiva su media de golpes en tercera y cuarta jornada se va a los 73,12 golpes. El año pasado, sin ir más lejos, finalizaba el domingo con una tarjeta de 76 y caía hasta la 36ª posición…
– Seguro que habrá muchas miradas puestas en el retorno de Thomas a la competición. Pero el morbo y el seguimiento se van a desbordar esta semana durante la primera ronda del Número Uno del mundo, Scottie Scheffler. La razón es muy sencilla. Las tres últimas puestas en escena del texano han sido extrañas, tanto en Phoenix, como en Pebble Beach y en Riviera. En Phoenix firmaba un 73 el jueves y se quedaba ya muy retrasado; en Pebble entregaba un 72 en un día donde la media de golpes fue más bien baja y de nuevo concedió demasiada ventaja al resto; y en Riviera arrancaba con un 74 que una vez más lo llevaba al fondo de la tabla. Tanto en Phoenix como en Pebble protagonizó excelentes remontadas que incluso lo acercaron a la opción de triunfo. En Riviera también mejoró aunque finalmente terminaba duodécimo y rompía una racha de 18 top ten consecutivos en el PGA Tour.
– Por cierto, y sin ánimo de alimentar el morbo (o quizá sí), en sus anteriores cinco comparecencias en este torneo Scheffler siempre jugó por debajo del par el jueves en primera ronda. A Thomas no le ha ido muy bien en Bay Hill, como se ha visto, pero no se puede decir lo mismo de Scottie: ha ganado dos veces ya este torneo y esta semana tendrá la posibilidad de ser el primero en conseguir tres triunfos en la historia del API, al margen de Tiger Woods, que lo ganó en ocho ocasiones, como es bien sabido.
– Se espera una semana más bien húmeda en Bay Hill, con posibilidades de lluvia en cada una de las cuatro jornadas, así que quizá no sea tan sencillo encontrarnos esos greenes firmes como el granito tan característicos.
– Scheffler sale a jugar el jueves junto al defensor del título y compañero de frustración en la pasada Ryder Cup, Russell Henley, con quien jugó y perdió dos partidos de foursomes. Thomas, por su parte, sale en los últimos partidos de la primera ronda junto a Hideki Matsuyama.


