Ludvig Aberg saldrá a jugar este domingo con una ventaja de tres golpes al frente del THE PLAYERS Championship. Es una posición magnífica, casi ideal, pero la historia de Sawgrass aconseja prudencia. Mucha prudencia. La situación es favorable, pero ni mucho menos se puede calificar como definitiva. Así lo dicen los números.
El sueco se ha ganado a pulso el derecho a mirar a todos desde arriba tras 54 hoyos. Ha sido el mejor hasta ahora y llegará a la jornada definitiva con margen sobre sus perseguidores. Sin embargo, si algo enseña el gran torneo franquicia del PGA Tour es que una cosa es mandar el sábado por la noche y otra muy distinta rematar el domingo en el Stadium Course.
La pregunta que ponemos sobre la mesa es la siguiente: ¿qué dicen los precedentes del THE PLAYERS sobre un líder con tres golpes de ventaja antes de la última ronda? La respuesta no es concluyente, y precisamente por eso resulta tan interesante para medir las opciones reales de Aberg.
En la historia del torneo, salir líder o colíder tras 54 hoyos no ha sido ni mucho menos una garantía de victoria. De hecho, menos de la mitad de los campeones lograron levantar el título partiendo desde esa posición de privilegio. Muchos otros acabaron remontando desde atrás el domingo, una tendencia muy propia de un campo como Sawgrass, donde la presión cambia de dueño en apenas un par de hoyos y donde el torneo nunca parece realmente cerrado.
Pero hay un dato todavía más revelador para el caso concreto de Aberg. A lo largo de la historia de THE PLAYERS, varios jugadores han comenzado la última jornada con tres o más golpes de ventaja sobre el segundo clasificado y aun así han terminado perdiendo. Es decir, en este torneo, una renta así impone, pero no sentencia.
Le ocurrió a J.C. Snead en 1974, que arrancó el domingo con tres golpes de margen y no pudo ganar. También le pasó a Barry Jaeckel, que dejó escapar una ventaja de tres. Lee Janzen sufrió la misma suerte en 1998, igualmente con tres de colchón, y uno de los casos más llamativos fue el de Alex Cejka en 2009, cuando llegó al domingo con cinco golpes de renta y acabó viendo cómo Henrik Stenson le arrebataba el torneo.
La otra cara de la moneda también existe, por supuesto. Sí hubo líderes que cerraron el trabajo con tres o más golpes de ventaja al empezar el domingo. Al Geiberger lo consiguió con tres en 1975. Lanny Wadkins también con tres en 1979. Greg Norman defendió cuatro en 1994. Jason Day hizo lo propio con cuatro en 2016 y Webb Simpson rubricó uno de los grandes paseos militares de la historia reciente con siete golpes de margen en 2018.
Traducido al idioma de Aberg: la historia de THE PLAYERS le da una oportunidad excelente, pero ni mucho menos segura. No está ante un escenario excepcionalmente favorable en términos históricos, sino ante uno de esos contextos que Sawgrass se encarga de convertir en examen final. El sueco tiene mucho ganado, pero todavía no tiene el torneo en el bolsillo.
Si se mira exclusivamente el archivo, salir con tres o más golpes de ventaja en THE PLAYERS se parece bastante a una moneda al aire. Ha habido campeones que supieron resistir la presión y otros que se derrumbaron cuando el torneo empezó de verdad, que casi siempre es el domingo por la tarde, cuando llegan los hoyos finales y el agua empieza a pesar más.
Los precedentes con tres o más golpes de ventaja tras 54 hoyos
Ganaron
Al Geiberger (1975, +3)
Lanny Wadkins (1979, +3)
Greg Norman (1994, +4)
Jason Day (2016, +4)
Webb Simpson (2018, +7)
Perdieron
J.C. Snead (1974, +3)
Barry Jaeckel (1981, +3)
Lee Janzen (1998, +3)
Alex Cejka (2009, +5)



