– Esta semana se confirmaba una noticia que no necesitaba confirmación alguna. Edoardo Molinari será de nuevo la mano derecha de Luke Donald en la Ryder Cup de 2027 en Adare Manor, Irlanda. A modo de celebración, Robert MacIntyre (-14) y Ludvig Aberg (-10) han tomado el mando de las operaciones en el Valero Texas Open. Bueno, en realidad, quien ha tomado el mando ha sido el escocés y el sueco le sigue como puede, incluso embocando desde la calle para eagle si hace falta.
– MacIntyre es quien realmente está jugando a otra cosa en el siempre duro y exigente TPC San Antonio. El doble campeón del PGA Tour (Scottish y Canadian Open) ha firmado una sensacional segunda ronda de 64 golpes, una de esas vueltas que no aparecía en ninguna hoja de ruta, y se ha colocado primero con un buen margen sobre el resto. Básicamente, ha dado una exhibición antológica con los hierros. Para hacer los siete birdies y un eagle que apuntó en su tarjeta este viernes, el putt más largo que necesitó fue de tres metros. Uno solo. Todos los demás fueron de dos metros o menos. Otro nivel.
– A MacIntyre sólo le falta dar el salto al siguiente nivel ganando un Grande. Es su siguiente paso natural y es lo que intentará en el Masters. No se le puede considerar aún gran favorito al triunfo, pero desde luego sí que es uno de los candidatos más fuerte en ese segundo escalón. Recordemos que ya acabó los Grandes del año 2025 con dos muy buenos top 10 en el US Open y el Open Championship.
– Aberg, por su parte, está por la labor de llegar al Masters habiéndose arrancado de cuajo la espina del THE PLAYERS hace dos semanas, cuando salió como líder el domingo y se quedó sin opciones con una parte final de recorrido muy accidentada. Su juego parece haber recuperado la consistencia habitual en el mejor momento del año.
– El Valero Texas Open ha sido despiadado, especialmente en el corte. Ha dejado fuera a mucho nombre propio ilustre. Por ejemplo, han fallado Sepp Straka, Russell Henley, Tom Kim (había pasado todos los cortes anteriores este año), Jimmy Walker, Johnny Keefer y, sobre todo, Rickie Fowler, quien se queda ya sin opciones de jugar el Masters de Augusta. También se ha quedado fuera Michael Thorbjornsen. La semana pasada caía fuera del top 50 mundial y, por tanto, se quedaba sin entrar en el Masters y la última opción que le quedaba era ganar el Valero. Tendrá que seguir esperando.
– Quien sí mantiene las esperanzas intactas de jugar el Masters de Tony Finau (-9). Jugando por la tarde, con las condiciones mucho más complicadas por viento, incluso hubo una suspensión de casi una hora por tormenta eléctrica, consiguió entregar un resultado de tres bajo par para darse todavía una opción de victoria, aunque MacIntyre esté a cinco golpes.
– Luke Clanton (-2) es el único jugador que no pudo completar la segunda ronda. Realmente, no es que no pudiera, sino que no quiso. Llegó a tiempo de jugar el 9 antes de que sonara la bocina de suspensión, pero decidió no hacerlo porque la luz ya era escasa. El corte está situado en -2 y ha preferido jugar el hoyo a primera hora de hoy con las condiciones teóricamente más asequibles. Sus compañeros de partido, sin opciones de jugar el fin de semana, sí completaron el hoyo.



