Tiger Woods ha completado su última vuelta en el Memorial Tournament en menos de tres horas y ha pegado once golpes menos que el sábado. Pocas cosas positivas más se pueden decir de su actuación este domingo. Tiger volvió a sucumbir en los segundos nueve del Muirfield Village, un escenario donde nunca se encontró cómodo, aunque jamás tan mal como esta semana. Ha jugado este tramo del recorrido en un total de +16.
Woods ha vuelto a batir varios récords negativos hoy en Ohio. Ha entregado una tarjeta de 74 golpes para un total de 302, el resultado más alto de su carrera en el PGA Tour. Ha finalizado con un acumulado de +14, su segundo peor resultado respecto al par. Pero hay más. Se despide del Memorial con seis dobles bogeys durante la semana, otro récord negativo en su vida deportiva.
Tiger andaba hoy bastante más entonado que ayer y hasta parecía que podría maquillar en cierto modo el resultado tras el 85 de la segunda ronda. Después de once hoyos, el californiano se encontraba tres bajo par en el día, con cuatro birdies y un solitario bogey. Sin embargo, a partir de ahí comenzó una nueva hecatombe. Hizo cinco sobre el par en los siguientes siete hoyos, incluidos dos dobles bogeys en los hoyos 18 y 15.
Tiger se marcha del Memorial dejando muchas dudas en su juego, tanto en la parte técnica como en la mental, ya que da la sensación de que hay muchos momentos en las vueltas en los que se deja ir, o que entra en un grado de desconexión jamás visto en él. Ha cogido en toda la semana 35 de 72 greenes, demasiado sufrimiento para un juego corto que no está completamente recuperado.
La próxima cita de Tiger es el US Open, dentro de dos semanas. Tiger es Tiger, pero a día de hoy ni el más optimista de los optimistas se imagina a un Woods peleando en la parte de arriba. Es más, las apuestas a día de hoy se centran más en si será capaz de pasar el corte en Chambers Bay.
Tiger volvió a declinar hablar con los medios tras la cuarta vuelta, pero sí emitió un breve comunicado bastante enigmático, por otro lado: «El golf es un deporte muy solitario. Aunque acabe en la última posición un torneo, no voy a cambiar mi manera de jugar». Efectivamente, Woods ha terminado último, a ocho golpes del penúltimo.



