Inicio Grandes Circuitos PGA Tour McIlroy desvela algunos detalles muy relevantes de la cumbre con los saudíes
Se habló del futuro del juego, se acercaron posturas y su balance es muy positivo

McIlroy desvela algunos detalles muy relevantes de la cumbre con los saudíes

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Siempre nos quedará Rory McIlroy. Menos mal que tenemos al golfista norirlandés para aportar luz a las intensas negociaciones que se están llevando a cabo entre los responsables del PGA Tour y el PIF, el Fondo Soberano de Inversión Pública del gobierno de Arabia Saudí. No nos confundamos, no es que McIlroy sea un indiscreto y desvele todos los detalles, pero al menos deja algunas pistas, claves muy interesantes para entender por dónde va el asunto. Desde luego, hasta donde puede, es el más transparente, más que el PGA Tour, más que Tiger Woods y por supuesto más que cualquiera del PIF.

Respecto a la reunión del viernes en Nueva York, develada por el propio Rory y confirmada a posteriori por el PGA Tour, explicó que fueron cuatro horas y media de trabajo. La primera hora y media fue única y exclusivamente entre los representantes del PGA Tour, precisamente para preparar el encuentro posterior. Ya con el PIF, la cumbre duró tres horas. Una reunión larga y densa.

El balance general de McIlroy es muy positivo. «Fue muy productiva, muy constructiva, muy colaborativa. Creo que esas son probablemente las tres palabras que usaría para describirla. Sí, ha estado muy bien. Definitivamente las cosas van en la dirección correcta. Se hicieron muchos progresos. No puedo decir mucho más, pero fue muy positivo. Sí, definitivamente estoy animado», explica.

No son muchos detalles, pero al menos transmite una sensación optimista, parece que las cosas van avanzando, que se va acotando lo que podría ser un acuerdo definitivo. Rory añadió que las tres reuniones a la semana que han venido teniendo entre el PGA Tour y PIF en las últimas semanas han estado mucho más relacionadas con el tema financiero y legal que otra cosa. «Anoche hablamos más sobre el futuro del juego y la visión de todos y ahí es donde creo que se hicieron muchos progresos. No puedo decir demasiado, pero muchas de las cosas son similares a lo que hemos estado dando vueltas en los últimos dos o tres años», apunta.

McIlroy bromeó con el hecho de que está aprendiendo muchas cosas que desconocía sobre el departamento de Justicia, así como los acuerdos de inversión. En este sentido, desveló otra de las claves por las que el PIF, más allá del LIV Golf, quiere meterse en el PGA Tour Enterpirses, la nueva sociedad con ánimo de lucro formada por el PGA Tour con el respaldo del grupo inversor SSG. «Al fin y al cabo, el PIF es un fondo soberano. Invierten en empresas, en diferentes cosas y quieren un retorno de su inversión. Eso es lo que quieren. No parece que lo estén consiguiendo en este momento dentro del golf, y esto… ya sabes, esperemos que si las cosas progresan y llegamos a un cierto punto, entonces esperemos que vean un futuro en el que eso pueda ocurrir, en el que puedan empezar a obtener algún rendimiento de su dinero», explica.

Es decir, de alguna manera el PIF necesita al PGA Tour para participar en un producto más rentable de lo que está demostrando hasta ahora el LIV Golf, y el PGA Tour necesita tener al PIF de aliado para acabar con una guerra económica en la que difícilmente puede salir ganando.

Más allá de la reunión, McIlroy abordó dos temas interesantes. Uno tiene que ver con las audiencias. Se le preguntó por qué cree que han bajado. «Creo que el golf es un juego recreativo y ahora hay más gente jugando. En general, la gente prefiere jugar que sentarse a vernos jugar. Las rondas de golf han aumentado. El golf en general está prosperando y al mismo tiempo nunca ha habido una mayor desconexión entre el golf recreativo y el golf profesional, y creo que ésa es gran parte de la razón», señala.

Por último, Rory está encantado de jugar el Memorial antes del US Open porque considera que es la mejor preparación, pero entiende que por la dimensión del torneo y de la figura de Jack Nicklaus, merecería celebrarse en una semana aislada, sin un Grande por delante o por detrás, que sea una fiesta en sí mismo.