
Sergio García queda retrasado en East Lake tras la segunda jornada del Tour Championship
Billy Horschel (-8) no cede un palmo de terreno. Otro 66 en la segunda jornada del Tour Championship y liderato en solitario en East Lake. Encadena ya, por cierto, diez rondas por debajo de los setenta golpes…
Encontrar tu mejor versión justo en septiembre puede equivaler en el circuito americano a algo así como una primitiva con bote, y en esas anda Horschel, que hoy está un poco más cerca que ayer de un premio de más de once millones de dólares (ganando el torneo y la FedEx).
Y no está el asunto como para pensar que le vaya a temblar el pulso. Se le escapó el Deutsche en el hoyo 72, pero una semana después ganaba el BMW. Además, el de Florida ya se mueve con cierta soltura en el top-50 del mundo desde hace quince meses. No es un recién llegado y su juego eléctrico gana y gana enteros (ojo, porque desde Atlanta podría despegar esta semana rumbo a las cercanías del top-ten mundial).
Rory McIlroy (-6) entregaba este viernes la mejor tarjeta (65 golpes) y saldrá el sábado en el partido estelar, vigilando de cerca a Horschel, que no está el horno para bollos ni el golf mundial para andar pensando en regalos ni concesiones. El norirlandés es de los pocos que realmente puede jugar y ganar la primitiva en cualquier momento del año… Horschel todavía es un aspirante a semejante categoría y puede que nunca la alcance. Será interesante comprobar cómo digiere el norteamericano de 28 años la compañía del Número 1, aunque, ya decimos, este chico no parece muy impresionable.
Chris Kirk (-6) está todavía en la pelea, pero Hunter Mahan (+6) parece despedirse del sueño millonario y Bubba Watson (PAR) ha sufrido hoy un serio frenazo con una tarjeta de 73 golpes. Igual que Sergio García (PAR), que no termina de arrancar y se ha quedado retrasado, quizá demasiado.
El español ha vuelto a mostrarse algo irregular desde el tee, aunque la clave de su 71 hay que buscarla en la enorme cantidad de putts que ha tirado, la mayoría para birdie, desde esa distancia definitiva que va desde los tres metros y medio a los cinco metros, sin que hoy haya embocado prácticamente ninguno. A cambio, erraba también alguno mucho más corto y terminaba jugando por encima del par . Resultados


