
Ryo Ishikawa estuvo muy cerca de levantar su primer trofeo en el PGA Tour…
El jugador japonés cerró el Puerto Rico Open con una gran tarjeta de 68 golpes y un acumulado de -14. Tenía un golpe de ventaja sobre George McNeill, al que aún le quedaban tres hoyos para finalizar. Las condiciones de juego no eran fáciles en el recorrido Trump International, aunque Ishikawa ya había demostrado, con tres birdies en los cuatro últimos hoyos, que se podía tener un final explosivo.
Y así lo hizo McNeill (-16). Firmó birdie en el 16 para empatar con Ishikawa. Otro birdie en el 17 para ponerse por delante y uno más en el 18 para certificar su segunda victoria en el Circuito Americano tras la conquistada en el Frys.com Open de 2007. Esta, sin embargo, sabe mucho mejor. Entonces apenas era un rookie y no alcanzaba a entender aún lo que cuesta ganar un torneo. Desde aquel triunfo encadenó seis segundos puestos. Su cara de felicidad ayer lo decía todo.
Ishikawa se quedó a las puertas de un triunfo que todo el mundo lleva tiempo esperando. Ayer, además, era una cita muy especial para el japonés, ya que se cumplía el primer aniversario desde el terremoto que causó una terrible tragedia en su país y que se llevó por delante, por ejemplo, la casa donde Ryo nació. Con este segundo puesto, Ishikawa ha ganado el dinero suficiente ganarse la condición de miembro especial del PGA Tour. Tiene 60 días para decidir si la acepta y, por tanto, poder acceder a todas las invitaciones de patrocinadores que le ofrezcan. Ishikawa aseguraba que “aún no lo tengo decidido, pero está claro que es el camino que quiero seguir”.
Del mismo modo, con este segundo puesto, Ishikawa se mete entre los 50 primeros del mundo. Si mantiene esta posición el próximo lunes podría ahorrarse la invitación del Masters de Augusta que le fue concedida la semana pasada.
En tercera posición acabaron Boo Weekley y Henrik Stenson, dos jugadores que están luchando por volver a los puestos altos tras muchos meses de sequía. En cuanto a la Armada latina, el mejor fue Andrés Romero, vigésimo con -7, un golpe menos que Ángel Cabrera y dos menos que Miguel Ángel Carballo. Emiliano Grillo (-3) remató con una gran vuelta de 67 golpes.


