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PGA Tour | Texas Children's Houston Open

Min Woo Lee admite que llegó a preferir no jugar los torneos más duros del PGA Tour

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Min Woo Lee llega esta semana al Texas Children’s Houston Open como defensor del título y con una explicación muy concreta sobre uno de los asuntos que más le han condicionado en el PGA Tour: su rendimiento en los Signature Events, los torneos elevados, los más fuertes y exigentes del calendario regular.

El australiano, uno de los jugadores más populares del circuito por su perfil competitivo y su tirón en redes sociales, reconoció este martes que el año pasado sufrió mucho precisamente en esos torneos. No por una cuestión de nivel general, sino por cómo encajaba su juego en esos campos y en esas condiciones.

Si miras mi media de resultados en los Signature Events, era como 50º. Simplemente no era lo suficientemente bueno”, explicó Min Woo Lee.

Su diagnóstico era bastante claro. Lee es un pegador largo, una ventaja evidente en muchos campos, pero también admite que esa potencia lleva asociada una menor precisión. Y en los Signature, con roughs más espesos y preparaciones más duras, esa combinación le castigó mucho más de la cuenta. “Llegó un punto en el que prefería jugar torneos que no fueran Signature Events y rendir bien en campos que quizá no fueran tan duros”, confesó. “Juegas Bay Hill o cualquiera de los Signature Events, el rough estaba a tres o cuatro pulgadas. Si fallabas la calle por una yarda, tenías que sacarla como podías”.

Min Woo fue incluso más lejos al explicar por qué ese tipo de preparación le perjudicaba especialmente: “Penaliza a los pegadores largos porque no somos tan precisos. Empecé a ralentizar mi swing para ser un poco más preciso, y eso es difícil”. Según contó, sentía que estaba yendo en la dirección equivocada. “Para mí, sentí que iba hacia atrás y no era el camino correcto”.

Ahí apareció el trabajo de fondo. Lo habló con su entrenador y con su equipo, detectaron que el gran problema estaba sobre todo en los golpes a green y decidieron trabajar en ello en la pretemporada. “Los Signature Events me pasaron factura el año pasado. Necesitaba ser mucho mejor y mucho más estable. Mucho más fuerte, también”, explicó. “Después del otoño tuvimos que hacer algo con mi juego”.

De momento, los resultados le están dando la razón. Lee encadena seis cortes superados seguidos en 2026 y en los tres Signature Events ya disputados antes de Houston ha firmado un 2º en el AT&T Pebble Beach Pro-Am, un 6º en el Arnold Palmer Invitational y un 12º en Genesis.

Es decir, justo donde antes sufría, ahora empieza a responder. Y él mismo lo relaciona directamente con ese trabajo técnico y físico. “Ahora está empezando a dar sus frutos, lo cual es genial”, señaló. “Estamos intentando jugar bien en los Signature Events y en los grandes torneos. Todo formaba parte del plan”.

No deja de ser llamativo que esta reflexión llegue precisamente en Houston, el torneo que ganó el año pasado por delante de Scottie Scheffler. Aquel triunfo ya tenía valor por sí mismo, pero ahora adquiere aún más sentido porque Lee aterriza en la defensa del título con la sensación de haber encontrado por fin la tecla que le faltaba en los escenarios más duros. Houston le vio ganar hace un año y en 2026 le encuentra con un perfil aún más peligroso: el de un jugador que, además de pegarla larguísimo, empieza a sentirse cómodo también en los torneos donde antes se hacía daño.