Un 'major' difícilmente puede dejar indiferente a un aficionado al golf. Y mucho menos esta 90ª edición del PGA Championship que se celebra en Oakland Hills y que ha deparado una hermosa e interesante primera jornada…
El Monstruo, como así llaman a este recorrido desde que Ben Hogan lo bautizara en 1951, ha hecho honor a su apodo. Y quizá lo ha dignificado. Porque no es un monstruo maligno, si puede valer la comparación. Se trata de un campo complicado por su distancia, por su diseño, qué duda cabe, y con una preparación ajustada a la dimensión de un grande, pero no es una trampa eterna y traidora. Se pueden hacer birdies si se juega derechito y al sitio. Si pierdes calles… Eso es otra cosa. Incluso si no vas al lugar adecuado en el green, mucho ojo con los tripateos.
La jornada se suspendió durante hora y media por peligro de tormenta eléctrica, y tras la reanudación hubo 24 jugadores que no consiguieron acabar por falta de luz. Así las cosas, y a falta de esos resultados por cuadrar, hay datos que hablan de la intensidad del evento y de las enormes expectativas que están abiertas de par en par: en un margen de apenas cuatro golpes tenemos ahora mismo a 46 jugadores; y en un margen de cinco golpes tenemos a 63; y en uno de seis golpes tenemos a 77 aspirantes… Cualquiera de ellos podría ganar según la particular ley de números de este bendito deporte.
Aquellos que salieron por la mañana copan las primeras posiciones: greenes más receptivos y sin apenas viento que secara los greenes y complicara los tiros. Ahí están los Karlsson (-2), Jeev M. Singh (-2), Andrés Romero (-2 a falta de dos hoyos; el argentino sí salió por la tarde), que son los líderes, y un buen puñado de jugadores con -1, entre los que se encuentra un enorme Sergio García que ha jugado en mayúsculas y al que se ha visto seguro y sereno en los greenes. Una vez más, el gran campeón español en busca de una buena oportunidad dominical para llevarse un 'major'. Harían bien los dioses de los catorce palos en concederle tal anhelo. Se lo merece.
Jiménez (+3) mantuvo el tipo y es de aquellos de quienes hablábamos: está a cinco golpes de la cabeza y con un mundo por delante. Mañana, eso sí, tanto el malagueño como Sergio jugarán en el turno vespertino, donde se supone que las dificultades volverán a ser mayores. En este sentido hay algunos como Romero (-2 en el hoyo 16) Els (+1) o Harirngton (+1) que tienen bien enfocada la jornada, puesto que hoy jugaron por la tarde y no salieron malparados. Pero esto no es aritmética…
Algunos grandes jugadores y favoritos estallaron en ese paseo por la cuerda floja entre los birdies y los bogeys que plantea el recorrido. Adam Scott (+7), Choi (+8), Westwood (+7) tienen que apretar de firme. Hay otro grupo de ilustres en el +6: Appleby, Vijay Singh, Immelman, Monty, Zach Johnson… Y no todos salieron a jugar por la tarde. No señores, lo que han hecho Karlsson, Jeev Singh, Romero, Sergio, Ken Duke, Billy Mayfair y Sean O'Hair no es ninguna bicoca: sólo ellos siete pusieron de rodillas al monstruo.
Pablo Larrazábal (+10) tiene este viernes, en fin, el reto y la dicha de poder enfrentarse cara a cara a este recorrido de nuevo. De levantarse tras el revolcón de la primera jornada. ¿Será capaz de vencerlo?


