El PGA Tour afronta una de esas semanas que corre el riesgo de pasar por debajo del radar del gran público, pero que hace las delicias de los muy cafeteros. Cualquiera puede pensar que el RBC Canadian Open es un torneo de segundo nivel, puesto que falta una buena parte de los primeros espadas, pero la realidad es que estamos ante una cita de golf con mayúsculas. Primero por el torneo, segundo por el campo, tercero por lo que hay en juego y cuarto por la presencia de algún que otro jugador que no es precisamente una comparsa.
El Open de Canadá es uno de los torneos más antiguos de la historia. Se disputó por primera vez en 1904, por lo que toca ponerse pie para hablar de él. Se ha jugado en cerca de 40 campos distintos a lo largo de los años y en su palmarés figuran nombres como Walter Hagen, Sam Snead, Byron Nelson, Arnold Palmer, Lee Treviño, Greg Norman, Tiger Woods, Vijay Singh, Jason Day, Rory McIlroy o Dustin Johnson. Casi nada.
El Hamilton Golf and Country Club merece también su distinción. Es un campazo. El club se puso en marcha en el siglo XIX y su primer diseñador fue Harry Colt, una eminencia. La última vez que fue escenario del Canadian Open fue en 2019. Desde entonces se ha sometido a una profunda renovación y lo más llamativo son las escapatorias que se han creado alrededor de los greenes. Son zonas con mucha pendiente y la hierba muy corta, donde la bola rueda prácticamente a la misma velocidad que los greenes. En el hoyo 18, por ejemplo, si te quedas un poco corto en tu golpe de approach a green, la bola puede volver y quedarse a unos 60 metros de la bandera, nos cuenta Jorge Campillo. Eso es una señora escapatoria.
Visualmente es un campo muy bonito y no será fácil, aunque se encuentra algo húmedo y receptivo, por lo que cada día se van a ver vueltas bajas. McIlroy ganó en 2019 en esta sede con un resultado de -22. No parece que esta semana se pueda llegar a esos registros porque el rough está duro, pero tampoco debería andar muy lejos. Un gran campo.
Lo que hay en juego es, ni más ni menos, que la entrada en los dos próximos designados, el Memorial Tournament y el Travelers, que se van a disputar seguidos con el US Open de por medio. Eso significa que quien logre una plaza en el Aon Swing 5 se mete en dos citas de postín. Campillo, único español presente en la cita, tiene sus opciones después de su gran actuación en el Myrtle Beach Open. Está a poco más de 40 puntos de Pierceson Coody, que ocupa la quinta plaza de este ranking. Matemáticamente, como mínimo, para tener alguna opción, debería acabar entre los 20 primeros, pero si consigue un top 10 compraría muchas papeletas para estar en esos dos torneazos. Supondría un vuelco importante a su temporada. Más allá de que abriría la posibilidad de clasificarse para el US Open.
Y en cuanto a la participación, pues no están los primeros espadas, pero no faltan nombres importantes. Juegan Rory McIlroy, Tom Kim o Adam Scott, así como el mayor contingente de canadienses de la historia, un total de 28, con Nick Taylor, campeón defensor del torneo, a la cabeza.



