Scottie Scheffler acaba de convertirse en el jugador con más ganancias oficiales de la historia del PGA TOUR. Ha superado a Tiger Woods, acumula 130.390.661 dólares y viene de embolsarse diez millones por su victoria en el Tour Championship. A estas alturas, resulta evidente que el estadounidense no tiene ninguna preocupación económica. Sin embargo, una conversación desvelada ahora por su caddie, Ted Scott, ayuda a entender que el dinero nunca ha sido el verdadero motor de su carrera. Al menos, no lo fue en esos momentos convulsos cuando apareció LIV Golf.
La historia se remonta a finales de 2021 y comienzos de 2022. Scott acababa de empezar a trabajar con Scheffler y todavía estaba tratando de conocer a fondo a su nuevo jefe. Llevaban menos de seis meses juntos cuando la irrupción de LIV Golf comenzó a sacudir los cimientos del golf profesional.
El caddie sospechaba que el nuevo circuito podía poner sobre la mesa una cantidad descomunal para tratar de fichar a Scheffler, que acababa de alcanzar el Número Uno mundial. Se lo comentó directamente. La respuesta del jugador terminó de explicarle con quién estaba trabajando.
La primera pista estaba en una bolsa completamente blanca
Ted Scott comenzó a ejercer como caddie de Scheffler en noviembre de 2021. El golfista texano ocupaba entonces el puesto 19º del ranking mundial y todavía no había conseguido su primera victoria en el PGA TOUR.
Había, además, algo que llamaba poderosamente la atención. Scheffler utilizaba una bolsa de golf blanca, prácticamente sin marcas ni logotipos comerciales.
Scott contó la anécdota durante una reciente intervención en The Gravy & The Sleaze, programa de SiriusXM PGA TOUR Radio. Apenas conocía a Scheffler y decidió preguntarle por qué no tenía más patrocinadores. La respuesta fue tan sencilla como reveladora: quería utilizar los palos y el material que él mismo eligiera, sin quedar condicionado por ningún contrato.
Primera señal. Scheffler aún no había ganado en el PGA Tour, pero ya estaba dispuesto a renunciar a determinados ingresos si estos podían interferir en lo que consideraba mejor para su golf. Lo deportivo por delante de lo económico.
Los resultados llegaron inmediatamente después. Conquistó su primer título en febrero de 2022 (WM Phoenix Open) y, apenas seis semanas más tarde, ganó el WGC-Dell Technologies Match Play para convertirse por primera vez en el Número Uno del mundo. Fue el 27 de marzo de 2022, menos de tres meses antes de la puesta en marcha del primer torneo de LIV Golf.
«Podrían ofrecerme mil millones»
La nueva dimensión deportiva de Scheffler hizo pensar a su caddie que se convertiría inevitablemente en uno de los grandes objetivos de LIV.
Scott no ha revelado la existencia de una propuesta real y concreta. Lo que recordó fue una conversación entre ambos en plena ofensiva del circuito saudí por contratar a las principales estrellas del golf mundial.
El caddie calculó en voz alta que podían ofrecerle alrededor de 250 millones de dólares para abandonar el PGA TOUR. Scheffler no necesitó tiempo para reflexionar:
«Me da igual lo que me ofrezcan. Podrían ofrecerme mil millones de dólares. Voy a jugar donde estén los mejores porque mi único objetivo es ganarles».
La respuesta no tenía tanto que ver con una posición política o empresarial sobre LIV Golf como con su manera de entender la competición. En aquel momento, Scheffler consideraba que el PGA TOUR era el lugar donde podía enfrentarse de manera habitual a los mejores jugadores y eso pesaba más para él que cualquier hipotético cheque.
El primer torneo de LIV se disputó en junio de 2022 en el Centurion Club de Londres. Para entonces, Scheffler ya había ganado cuatro veces durante la temporada, incluido el Masters, y se había convertido en la figura dominante del golf estadounidense.
El dinero como ausencia de distracción
La anécdota cobra todavía más fuerza después de lo ocurrido en East Lake.
Scheffler ganó el Tour Championship, recibió diez millones de dólares y elevó sus ganancias oficiales hasta los 130.390.661. Con esa cifra ha adelantado en 9.391.495 dólares los 120.999.166 acumulados por Tiger Woods durante su carrera en el PGA TOUR.
Ted Scott sostiene que el cheque no altera en absoluto la forma de competir de su jugador. El caddie considera que una parte del extraordinario rendimiento de Scheffler procede precisamente de su capacidad para no dejarse distraer por el dinero.
Para ilustrarlo, utilizó un ejemplo muy gráfico: Scheffler querría ganar con la misma intensidad una partida informal de voleibol en una piscina que el desenlace de la FedEx Cup. El tamaño del premio puede cambiar, pero no lo hace la necesidad de derrotar a quien tenga delante.
Eso no significa que Scheffler desprecie el dinero o desconozca su importancia. Su actitud consiste más bien en separarlo de la competición.
Una sociedad que empezó antes de la primera victoria
Ted Scott ya era uno de los caddies más prestigiosos del mundo antes de recibir la llamada de Scheffler. Había trabajado durante años con Bubba Watson y estuvo a su lado en sus dos victorias en el Masters, en 2012 y 2014.
La decisión de unirse a un jugador que aún no había ganado en el PGA TOUR podía parecer una apuesta. El resultado ha superado cualquier expectativa.
Scott ha llevado la bolsa en las 22 victorias de Scheffler en el PGA TOUR, desde aquel estreno en Phoenix en febrero de 2022. Cuatro de esos triunfos han llegado en Grandes. La pareja también ha conquistado dos veces la FedEx Cup y ha convertido su sociedad en una de las más exitosas de la historia reciente del circuito.
Scheffler cerró la temporada 2026 con 30.937.525 dólares en ganancias oficiales, un nuevo récord anual del PGA TOUR. Los acuerdos económicos entre jugadores y caddies son privados, por lo que no se puede determinar con exactitud cuánto ha ingresado Scott, aunque resulta evidente que él también ha obtenido pingües beneficios.
La conclusión de Scott es que Scheffler no juega para hacerse más rico, sino porque quiere ganarles a todos.



