
Michael Bradley ha ganado el Puerto Rico Open. Su triunfo ha pasado casi desapercibido, lejos del brillo del WGC Cadillac en Doral, oscurecido por un domingo en el que Tiger Woods se marcó un 66. Sin embargo, es una victoria con miga…
Es la cuarta victoria en el PGA Tour de este veterano de 44 años. La mitad de sus triunfos han sido precisamente en Puerto Rico. Se han celebrado tres ediciones y Bradley ha ganado dos de ellas, en 2009 y este año. Curioso. Es innegable que el bueno de Michael se encuentra a gusto en el Trump International Golf Club. Su victoria tuvo también sus generosas dosis de intriga y emoción. No en vano, ganó en el primer hoyo de desempate a Troy Matteson, otro 'jornalero' del Circuito Americano que siempre busca el pelotazo en este tipo de citas. Esta vez pegó al palo.
No obstante, la victoria de Bradley tiene aún un significado más profundo. Se convierte en el primer jugador del PGA Tour, después de Davis Love III, actual capitán norteamericano de la Ryder Cup, en ganar en tres décadas diferentes. El registro no es moco de pavo y mucho menos para un jugador que no va sobrado. Supone mucho de capcidad de lucha, de ilusión, de pasión por el golf… Sus victorias han sido Buick Challenge (1996), Doral Ryder Cup (1998) y los dos triunfos en Puerto Rico. También ganó en los 80, aunque no fue en el Circuito Americano. Se llevó el Ontario Open de Canadá.
El torneo de Puerto Rico sirvió también para que algunos ilustres que no atraviesan por su mejor momento vuelvan a sacar la cabeza. Stephen Ames (-14) acabó tercero, Ángel Cabrera (-11) fue séptimo (su primer top ten en diez meses) y Chris DiMarco fue undécimo.


