Tiger Woods ha vuelto a la competición con una discreta vuelta de 73 golpes en el Frys.com Open. Siguen las nubes negras instaladas sobre el juego del californiano. “Ha sido una de las peores vueltas de putt que he tenido en mi vida. No se puede pegar peor a la bola”, aseguraba tras la ronda…
Woods sólo metió un putt desde más allá de dos metros y en total tiró 27. No parece un mal registro hasta que se compara con los nueve greenes cazados. El que fuera Número 1 del mundo no fue capaz de hacerse a la velocidad de los greenes del recorrido CordeValle. Lo cierto es que su escaso tino en los greenes tampoco es una gran novedad en los últimos tiempos de Tiger.
Woods corre el riesgo de batir un nuevo récord negativo en su vida. Si se queda fuera del fin de semana (ahora mismo lo está) sería la primera vez en su carrera que falla dos cortes seguidos. Recordemos que su última ronda de golf fue el viernes del PGA Championship. Terminó con +2 después de hacer dos birdies, dos bogeys y un doble bogey.
No se esperaba una vuelta así en su regreso a la competición. Menos, cuando se supone que Tiger ha estado dos meses entrenando duro para prepararse para este momento y, sobre todo, con la President's Cup a la vuelta de la esquina.
Por si no era suficiente castigo para Tiger una ronda así, resulta que compartió partido con Patrick Cantlay, el segundo mejor amateur del mundo y una de las grandes promesas del golf estadounidense. El joven jugador hizo 69 golpes, cuatro menos que Woods. Sal para la herida, ya que las comparaciones se han disparado entre los medios americanos.
La jornada fue fría y lluviosa en California. No hubo opción a ver grandes resultados. El liderato está compartido en -4 por Brendan Steele, Briny Baird, Garrett Willis y Matt Bettencourt.


