
El mejor amateur del mundo, el norteamericano Patrcik Cantlay, provocaba ayer una auténtica convulsión…
Este muchacho de apenas 19 años, que ya dio sobradas muestras de sus capacidades la pasada semana en el US Open (allí acabó 21º), ayer entregaba una tarjeta de 60 golpes en la segunda jornada del Travelers Championship, en el recorrido par 70 del TPC River Highlands. De este modo, es el nuevo líder con un acumulado de trece abajo, aunque la jornada no pudo finalizarse por falta de luz después de haber sido suspendida por la climatología.
La tarjeta de este chaval que, a juicio de sus compañeros, patea con la determinación y eficacia del mismísimo Tiger en sus mejores momentos, es un placer en sí misma: 30 golpes por los nueve primeros hoyos y otros tantos por los nueve segundos- Ocho birdies y un eagle, y sin error.
¿No andan en Estados Unidos a la búsqueda de nuevos reclamos y nuevas estrellas, en vista de la demora de Tiger en su retorno victorioso y del fiasco americano en el US Open? Pues en Cantlay pueden encontrar un filón muy importante.
La cuestión que todo el mundo se pregunta ahora es cuándo se hará profesional el muchacho. El propio Cantlay asegura que tiene que verlo todavía, pero el cheque de más de un millón de dólares que se lleva el ganador aquí esta semana puede tener un peso definitivo en su decisión…
Cantlay se ha convertido en el 24º jugador que consigue un '60' en el Circuito Americano y se ha quedado a un solo paso del récord establecido por Paul Goydos en 59. Además, tiene a tiro otra hazaña: ganar en el PGA Tour siendo amateur. Un éxito de este calibre sólo está reservado a los elegidos. El último en hacerlo, sin ir más lejos, fue Phil Mickelson.


