
“No mandé mis barcos a luchar contra los elementos”. Alfredo García Heredia define su paso por la Escuela del PGA Tour de esta manera, con un punto de resignación y su inconfundible sentido del humor…
Ahora bien, tiene claro que algún día acabará jugando en Estados Unidos. Esa idea no se la va a quitar nadie de la cabeza.
El jugador asturiano ya está en casa tras caer eliminado en las semifinales de la Escuela Americana. No cambiaría nada de su preparación. Sólo lamenta una cosa de Southern Hills, en Florida… “Me había preparado muy bien. Estaba listo. Pero no pude hacerme a la bermuda salvaje de los greenes. Es una hierba más gruesa de lo habitual y no había pateado en una superficie así desde el Mundial amateur de Puerto Rico en 2004. Acabé bastante frustrado y fue la razón por la que ni siquiera jugué la última vuelta. No tenía ya ninguna posibilidad de alcanzar la final y lo único que habría conseguido era perder la confianza con mi putt con vistas a la Escuela del Circuito Europeo. No quería volverme loco y empezar a hacer cosas diferentes”.
Un palo, pero sigue mirando hacia adelante… “Este año merecía haber conseguido, no digo la tarjeta, pero al menos haberme metido en la Final. Hice todo lo que estaba en mi mano, me preparé bien… La lección aprendida está muy clara. El año que viene buscaré otra sede, California o Texas, aunque pase frío, pero no quiero saber nada de esa bermuda salvaje”.
Una fe inquebrantable y las ideas muy claras… “Estoy convencido de que voy a acabar jugando en América. Es cierto que no se puede decir seguro porque nunca sabes lo que puede pasar, pero en un porcentaje muy alto de posibilidades sé que lo voy a conseguir, ya sea a través de la Escuela o mediante el Circuito Europeo. Es mi meta”.
Objetivos próximos, la Escuela europea y… “Voy a jugar la Escuela europea de nuevo. Me ha tocado jugar en La Manga, está bien, un campo que conozco y me gusta. Vuelvo además a Murcia, donde hace pocas semanas gané el Campeonato de España, así que las sensaciones son muy buenas. Intentaré sacarme la tarjeta y si no lo consigo ya veré qué hago, jugaré el Peugeot Tour y mucha pesca (risas)… No me planteo jugar el Challenge, sobre todo, porque económicamente no es rentable. Me centraría en competir donde pueda, tratar de que el año sea productivo desde el punto de vista económico y preparar de nuevo el asalto a la escuela americana. Insisto, no tengo ninguna duda de que algún día voy a jugar en América”.


