José María Olazábal (par) tuvo que bailar ayer con la más fea en la primera ronda del Reno Tahoe Open. Tras una mañana en calma, el viento se levantó y perjudicó muchísimo a los partidos de la tarde, el turno del español. La diferencia fue notable. Fue un viento complejo, sin mucha fuerza, pero endiabladamente arremolinado…
Olazábal superó el examen con nota, dejó golpes maestros y su juego empezó a ofrecer magníficas pistas… Sólo un lunar: tres putts cortos que se escaparon y que impidieron acabar el día a tiro de top ten, una proeza teniendo en cuenta con lo que tuvo que lidiar. El líder es Nick O'Hern (-7), con un golpe de ventaja sobre Chris Riley. Ambos jugaron por la mañana.
El doble campeón del Masters de Augusta comenzó con un gran birdie en el hoyo 1 tras embocar un putt de cuatro metros. Hizo cuatro birdies, algo muy meritorio ayer por la tarde. De hecho, sus compañeros de partido, Daly y Beem, acabaron con +2 y +4, respectivamente.
Sus otros tres birdies fueron tras embocar un putt de menos de dos metros (hoyo 14), otro de siete metros (15) y meterla desde fuera en el 11. Fue el momento estelar de la jornada y el golpe del día en esta primera ronda en el recorrido Montreux de Nevada. Fue un golpe marca de la casa. De genio. La toca perfecta, bota justo en el antegreen y entra por todo el centro del hoyo. Chapeau.
El problema de Olazábal ayer fueron tres putts cortos. Es cierto que con viento esos pequeños compromisos se convierten en espinas muy afiladas, pero seguro que por la noche aún estuvo dándole vueltas al asunto. Hizo dos bogeys y un doble bogey. Los dos primeros bogeys, consecutivos (hoyos 5 y 6) llegaron tras fallar un putt de medio metro y otro de poquito más de un metro. El doble bogey del 17, un mazazo cuando marchaba dos bajo par en el día, cayó tras fallar también de un metro veinte.
Una lástima en cuanto al resultado, pero que no debe empañar el gran golf que desplegó ayer Olazábal, repetimos, en unas condiciones de juego muy difíciles. Su juego largo estuvo especialmente brillante. Chema consiguió meter el driver en la calle, y cuando eso pasa ya pueden echarse a temblar el resto. Los hierros fueron marca de la casa y sus recuperaciones estuvieron a su nivel habitual. Fue una ronda completa sólo empañada por esos tres putts.
Si hoy tiene suerte con el tiempo (juega por la mañana) podemos ver a un Olazábal escalando muchos puestos en la clasificación. El corte ahora mismo está en +2.


