– Nos preguntábamos ayer con cierta sorpresa por qué Scottie Scheffler no había hecho ninguna mención al juego corto, su peor parcela en los torneos de Pebble y Phoenix, e incluso en la primera jornada de este apasionante Genesis Invitational, sin que el jueves estuviera realmente mal. Bueno, pues sólo era cuestión de tiempo.
Tampoco se puede pretender que cada jugador nos haga una resonancia magnética de todo su juego cada día. Además, ayer anduvo brillante en esta parcela, sacando adelante el ciento por ciento de las recuperaciones (5/5) a las que se enfrentó, después de haber cogido sólo la mitad de las calles. Tiene su lógica que el pro prefiera tratar los problemas cuando andan ya en vía de solución…
“Sentí que mi juego corto en las últimas dos semanas no ha estado ni cerca de donde debería estar. Creo que hice algunos tiros alrededor del green que fueron un poco inusuales para mí y esta semana siento que, especialmente hoy alrededor de los greenes, estuve realmente bien. Así que siento que esos tiros cortos y delicados son siempre los últimos en volver después de una parada más larga. Y sí, es bueno recuperar esas sensaciones”, explicaba ayer tras entregar una tarjeta impoluta, sin bogeys, de 67 golpes.
Pues parece que el Número Uno ha alineado un planeta más. El asunto es como para echarse a temblar. El año pasado, y también el anterior, ni siquiera le hizo falta a veces alinear el ‘planeta Putter’ para ganar torneos, pero es que esta semana, de momento, en los primeros 36 hoyos, está siendo de los mejores con esta herramienta en las manos (es sexto en la estadística de SG:Putting).
Pues sí, para echarse a temblar. Por una razón más: ayer su juego de tee a green no estuvo ni entre los cuarenta mejores en un campo donde, esta semana más que nunca, con semejante rough, severo al estilo US Open, se antoja imprescindible ir por el sitio para hacer resultado. Sin embargo, él recogía el desafío que le proponía el día y le daba la vuelta a la situación, transformando una jornada que debió ser más de salvar los muebles en otra de asalto al liderato. Ayudan una barbaridad cositas como la de embocar desde la arena para eagle en el hoyo 6, claro.
Esta versión ‘incompleta’ de ayer del texano es la que verdaderamente pone los pelos de punta a sus rivales. ¿Cómo es posible que, sin su mejor versión de tee a green, sea el único capaz de firmar una vuelta sin bogeys en este campo de minas que es el South course? El secreto, por supuesto, está en la famosa receta de ‘fallar al lado bueno’, esa que Rory está tratando también de hacer suya. Qué facilona se hace la teoría del golf de la mano de tipos como Scheffler…
Es como cuando a Tiger no le salían muy bien las cosas el jueves y el viernes y, sin mudar el gesto, decía: “voy a necesitar un 64 el sábado para darme una opción el domingo”. E iba y lo hacía. Y luego naturalmente ganaba el torneo. Tiki-taka.
– Davis Thompson reconocía ayer que de momento no había estado muy pendiente en el leaderboard de Scheffler y McIlroy. Da igual: si lo hubiera estado tampoco lo habría dicho. Como debe ser. Si salva con nota el compromiso de hoy, el más grande e importante de su carrera, saliendo a jugar en el partido estelar del sábado de un Signature Event junto al Número Uno del mundo, sin duda habrá que situar a este muchacho unos cuantos peldaños arriba en la escala de valores. Y si no lo hace, bien visto, tampoco pasa nada.
– Rory ha armado con sabiduría ese papel de meritorio, haciendo referencia a Scheffler cada vez que puede. Pero no hay postureo en el norirlandés: es notorio que se ha propuesto imitar al texano todo lo que pueda. Si hay que fallar, hazlo al lado bueno y luego exprime un juego corto asesino… El jueves sacó adelante 6/7 recuperaciones en aquel infierno que era el campo. Para batirse en duelo con el Número Uno esta semana le va a hacer falta, eso sí, tal y como él mismo apuntaba ayer, “sacar mayor provecho de los pares 5”.
– Hoy no habrá agua en Torrey Pines e incluso va a soplar menos el viento. Puede que los greenes estén algo más firmes y rápidos, pero no hay que descartar que algún iluminado que venga desde más atrás pueda firmar una tarjeta baja e incorporarse al grupo de candidatos. Si fuera Tommy Fleetwood (-1), que está a siete golpes del líder, no nos importaría nada…



