Segundo día de actividad en Cog Hill. El movimiento aquí y allá es frenético. Coches de jugadores que van, vienen, acercándose al campo de prácticas, llegando directamente desde el aeropuerto (el Deutsche Bank acabó el mismo lunes en Boston…). En el campo de prácticas se está preparando un montaje para rodar un anuncio…). Aquí están los mejores del mundo y los compromisos con sus millonarios patrocinadores son ineludibles…
Al fondo se dibuja una silueta inconfundible repitiendo una y otra vez un swing fácil… Es puro ritmo, serenidad, naturalidad. Es Ernie Els, que después de su ausencia la semana pasada, retorna a los play off de la FedEx Cup en la hora de la verdad.
Una vez más (y ya van no sé cuántas…) comprobamos que los jugadores de golf, cada uno de su padre y de su madre, están hechos de otra pasta. Son seres de carne y hueso que se comportan como tales. Divinidades, las justas. Dentro de lo razonablemente prudente y normal, son sencillos y accesibles. Como muestra, un botón: nos topamos sin previo aviso con Camilo Villegas y Sergio García. Van hablando, a lo suyo. Los abordamos…
Sergio todavía recuerda casi riendo ese extraño experimento que realizó con Ten-golf: un once de fútbol hecho con jugadores de golf… Nos comenta que no ha jugado en Cog Hill. Y habla de su juego en estos play off: “Bueno, los estoy jugando bien pero no al cien por cien. Lo bueno es que estoy notando que el juego corto cada vez lo estoy haciendo mejor. Cada vez estoy con más confianza. Me falta un extra de confianza con el juego largo. No le estoy pegando mal, pero no le estoy pegando al nivel que suelo pegar yo”.
Camilo viene de hacer un magnífico top-ten en Boston. Necesita seguir jugando a gran nivel para plantarse en la gran final de Atlanta, el Tour Championship en East Lake G.C. “La semana pasada conseguí un buen resultado. Tengo que seguir haciendo lo mismo. Esperemos que esta también sea una buena semana, conseguir un buen top-ten y meterme entre los 30 primeros. Un puesto ocho o un puesto diez me daría una buena oportunidad”…
El rendimiento del colombiano con el putter en el Deutsche Bank fue más que satisfactorio (también el de Sergio, como él mismo comentaba), así que antes de acabar le pedimos a Camilo un pequeño consejo: “lo que siempre intento es dejar la cabeza muy quieta cuando golpeo con el putter”. Bueno, pues ahí queda esa perla. Por cierto, Villegas nos dice que no ha jugado nunca en España y que le gustaría. Tiempo habrá, seguro.


