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El neoyorkino logra al fin su primera victoria en el PGA Tour tras imponerse en el Wyndham

Cameron Young dinamita la lata

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Cameron Young, campeón del Wyndham Championship.
Cameron Young, campeón del Wyndham Championship.

No podía ser de otra manera. La primera victoria de Cameron Young (-22) en el PGA Tour ha llegado con mucho más retraso de lo esperado, pero a lo grande. A lo bestia. El golfista de 28 años nacido en Nueva York no ha abierto la lata, la ha dinamitado. Arrancó la última jornada del Wyndham Championship con cinco golpes de ventaja y ha llegado a tener nueve consumido el primer tercio de la vuelta. Finalmente ganó con seis sobre Mac Meissner (-16). Cero emoción. Mucha historia.

Seguramente, la victoria de Cameron Young este domingo en el Sedgefield Country Club de Greensboro es la más esperada de los últimos años en el circuito americano. Nadie olía más a ganador desde aquel febrero de 2022, cuando recién aterrizado en la máxima élite terminaba segundo en el Genesis Championship. A partir de ahí cayeron siete segundos puestos más, pero el triunfo se resistía. Curiosamente, ha sido en 2025, el primer año de su carrera sin al menos un segundo puesto desde 2020, cuando ha llegado la ansiada victoria.

Paradójicamente, la última ronda de Young ha comenzado con un bogey en el hoyo 1. Un mal bogey además. Ha fallado la calle por la izquierda con hierro, no ha cazado el green desde el rough, su approach ha sido muy pobre y ha fallado un putt largo de par. Un bogey feo, de los que te dejan rascándote el parietal y alimentan las teorías más catastrofistas del personal. Ya está otra vez el amigo Cameron liándola el último día, se escuchaba entre los árboles gigantescos de Carolina del Norte.

Pero no. Para nada. La respuesta de Young fue fulminante y exuberante. Hizo un muy buen birdie en el 2, metiendo un putt de casi tres metros. Siguió con otro birdie en el 3, embocando desde casi ocho. Game over. Por si acaso, porque Cameron ya no se fía de nada ni de nadie, tenía claro que a los fantasmas hay que matarlos bien matados para que no vuelvan a aparecer. Y eso es lo que hizo. Firmó tres birdies más en los hoyos 4, 5 y 6 y liquidó el torneo por la vía rápida. El resto fue un agradable paseo. Es su primera victoria, pero la ha disfrutado más que nadie en el PGA Tour en los tiempos más recientes.

Iba camino de batir récords. Los servicios de documentación estaban echando humo. Se buscaba la mayor diferencia con el segundo, el resultado más bajo de todos los tiempos en el circuito, el más bajo del propio Wyndham… Finalmente no hubo nada de eso. Young dio por finalizado el trabajo y se dedicó a nadar y guardar la ropa. Si entraba un putt largo, bien, pero no iba a forzar las cosas. La falta de concentración al saber que tenía el torneo ganado le hizo cometer dos bogeys en los hoyos 16 y 17. Realmente no ha sufrido nada. Sólo ha metido un putt delicado de par, en el 10, el resto ha sido coser y cantar. Más bien, el problema ha estado en que se le ha enfriado el putt, de lo contrario podría haber terminado con un resultado cercano al -30.

Cameron Young ya tiene la primera y como los aficionados y los periodistas somos insaciables nos preguntamos qué vendrá después de esto. Su golf es descomunal y si mantiene el nivel de putt mostrado esta semana hay que pensar que puede ser incluso un factor en estos Playoffs de la FedEx Cup. Pero ya habrá tiempo de contar eso. Mientras, dejemos a este hombre disfrutar de la victoria. Siempre fue templado en la derrota, casi circunspecto y nada exagerado. También lo fue en la victoria. Incluso, logró reírse de sí mismo. Mirando a cámara, nada más embocar su último putt, dijo: «y ahora dónde tengo que ir, es la primera vez que hago esto».

Tiene toda la pinta de que no será la última.

Resultados en directo del Wyndham Championship