– El PGA Tour y el Blue Monster course del Trump National Doral se reencuentran esta semana con la disputa del Cadillac Championship, nuevo torneo y quinto Signature Event de la temporada. Han pasado justo diez años desde la última vez que se vieron, lo que ocurrió a principios de marzo de 2016, con la disputa de un World Golf Championship, que curiosamente también llevaba el nombre del mismo patrocinador: WGC Cadillac Championship.
– Han sido diez años de larga y añorada espera, pues la relación entre el Blue Monster y el PGA Tour no había sido cualquier cosa. De hecho, este campo situado en un arrabal de Miami había acogido ya 55 torneos del circuito estadounidense (el de esta semana será el 56º).
– Aquel WGC de 2016 ya se jugó en el nuevo y remozado Blue Monster que fue encargado a Gil Hanse en 2013. Pero este viaje diez años atrás tiene más que ver con algunos sucesos que se dieron aquella semana de marzo y su relación más o menos caprichosa, sorprendente y hasta retorcida con la realidad actual. Se trata de volver a deslumbrarse o sobrecogerse con lo que pudo ser y no fue, con lo que iba a ser y así ha sido o con lo que apuntaba de un modo y luego se fue por otra vereda… Comencemos, porque verdaderamente hay datos y situaciones que, tamizados por el paso de una década, resultan de lo más interesantes.
– Aquel WGC lo ganó Adam Scott, que es uno de los diez jugadores que estuvieron hace diez años y también esta semana (los otros nueve: Fowler, English, Rose, Spieth, Day, Berger, Lowry, Matsuyama y Thomas). El australiano venía de quedar segundo en Riviera (Northern Trust Open) dos semanas antes y de ganar el Honda Classic justo la semana anterior a esta cita en Doral. Este triunfo en el Blue Monster lo confirmaba, por tanto, como el jugador más en forma del momento y lo situaba como un claro aspirante al trono mundial que había ostentado en 2014 durante unas semanas y no había vuelto a recuperar. Ahora sí, se pensaba, Scott recuperará el Número Uno del mundo, tal era la excelencia de su juego…
No sólo no llegó a recuperar el Número Uno, sino que desde aquella victoria en Doral, hace diez años, Scott ya sólo iba a ganar un torneo más del PGA Tour (Genesis Invitational en 2020). Quién se lo iba a decir. Quién nos lo iba a decir.
– Esta semana llega como Número Uno del mundo a la cita Scottie Scheffler, que hace diez años, por supuesto, todavía era un imberbe amateur. Quien ocupaba esa posición en el momento de verse las caras en Doral en 2016 era un tal Jordan Spieth. La cosa queda en Texas en este salto temporal…
Y lo que son las cosas: tres semanas más tarde, a finales de marzo de 2016, el texano, el yerno de América, perdería el Número Uno del mundo y ya nunca más volvería a recuperarlo, ni siquiera con su triunfo en el Open de 2017. Quién se lo iba a decir. Quién nos lo iba a decir.
– Para nostálgicos: repasemos aquel top ten mundial a 3 de marzo de 2016, día en el que arrancó aquel WGC en Doral:
1. Spieth
2. Day
3. McIlroy
4. Bubba
5. Fowler
6. Stenson
7. Rose
8. Dustin Johnson
9. Scott
10. Reed
Como se ve, diez años después ahí siguen Rory (lo que era previsible) y Rose (esto seguramente no lo era tanto).
– Danny Willett anduvo muy cerca de conseguir en Doral 2016 su primer triunfo en el PGA Tour. Salió en el antepenúltimo partido del domingo, a cinco golpes del líder, un tal Rory McIlroy, pero en el meridiano de aquella última vuelta ya se había aupado a un coliderato múltiple junto al propio Rory, Bubba y Mickelson. Un bogey en el 18 del Blue Monster lo dejaba ya casi sin opciones y terminaba a dos golpes del ganador, Scott.
Quién le iba a decir y quién nos iba a decir que su primer y único triunfo en el PGA Tour y en suelo estadounidense (hasta la fecha) se daría apenas unas semanas después y en un lugar llamado Augusta…
– Por cierto, Rory, que no está presente esta semana, marchaba hace diez años en el partido estelar del domingo junto a Dustin Johnson. Pero el norirlandés entregaba una tarjeta final de 74 golpes y el de Carolina del Sur una de 79 y se quedaban fuera de la ecuación. D.J. ganaría su primer Grande dos meses y medio después en Oakmont.
– Aquel WGC lo jugaron 66 jugadores y fue sin corte. Esta semana tenemos a 72 y tampoco habrá corte. Hay cosas que no cambian demasiado.
– Hace diez años, aquella semana en Doral, Hideki Matsuyama llegaba como Número 13 del mundo. Hoy es el Número 15. Exacto: hay cosas que no cambian demasiado. O quizá es que terminan regresando a su lugar natural…
– Un último chupito para nostálgicos. Estos fueron los últimos cuatro partidos de la ronda dominical y decisiva de hace diez años en el Blue Monster:
– Sergio García y Rafa Cabrera Bello
– Bubba Watson y Danny Willett
– Adam Scott y Phil Mickelson
– Dustin Johnson y Rory McIlroy
Los dos españoles jugaron juntos y salían a siete golpes de la cabeza. Luego entregarían sendas tarjetas de 74 golpes para terminar undécimos. Quién nos iba a decir que diez años más tarde no tendríamos ningún representante de la Armada… Como se ve, nunca hay que dar nada por hecho.
Todavía quedaban seis año para la eclosión de LIV Golf, pero ahí lo tienen: un representante de la liga saudí en cada uno de los últimos cuatro partidos, perfecta y retorcidamente ordenados.



