Rafael Campos (-19) no olvidará nunca esta tercera semana de noviembre de 2024. La comenzó el lunes siendo padre con el parto inducido de su mujer para que pudiera estar presente en el nacimiento de su primera hija antes de viajar a Bermudas para jugar el penúltimo torneo de la temporada del PGA Tour, en el que se jugaba los derechos completos de juego para 2025. Y la ha cerrado esta tarde en el Port Royal Golf Course de Southampton, con lágrimas en los ojos, logrando la primera victoria de su carrera en el circuito en su 80º torneo.
Hace cinco años, en Bahamas, demostró su capacidad para moverse como pez en el agua cuando el viento sopla fuerte. Lo hizo ganando el Great Abaco Classic del Korn Ferry Tour. Y esta semana, en unas condiciones muy exigentes, con rachas que en algunas zonas del campo superaban incluso los 50 kilómetros por hora, ha desplegado su mejor versión, con una colección de golpes bajos espectacular, para darle un impulso tremendo a su carrera deportiva.
✅ Father on Monday
✅ First-time TOUR winner on SundayA life-changing week for @RafaCamposGolf ❤️ pic.twitter.com/0ihCHX9xZE
— PGA TOUR (@PGATOUR) November 17, 2024
Con su triunfo, el golfista puertorriqueño, de 36 años de edad, se asegura la tarjeta los dos próximos años, hasta 2026 inclusive, escala hasta el puesto 80º de la clasificación general del FedEx Fall, dándose incluso la oportunidad de pelear la próxima semana por los puestos 51º a 60º que dan acceso a los dos primeros torneos designados de la temporada 2025, y además, consigue plaza en las próximas ediciones del Sentry, el THE PLAYERS, el Masters y el PGA Championship. Casi nada.
Con un birdie al 6 y un fantástico eagle al 7, Campos logró minimizar los efectos de los dos bogeys que cometió en los nueve primeros hoyos de la última ronda, en el 4 y el 9. Y para arrancar la segunda mitad del campo, birdies al 10 y el 11 para distanciarse al frente de la clasificación. Un margen de tres golpes que parecía definitiva cuando estaba a punto de afrontar los hoyos 15 y 16, los más difíciles del campo y donde prácticamente nadie ha hecho birdies hoy.
Sin embargo, en el 14, después de un muy buen putt para birdie que se paró a un palmo del hoyo, cometió un error terrible. Un exceso de confianza cuando tenía el par hecho con un muy mal putt que tocó el borde de la cazoleta y se salió. Un bogey que apretaba la clasificación y daba vida a Andrew Novak (-16), porque Justin Lower (-14), el tercer integrante del partido estelar del domingo, se atascó en el golpe de salida de ese mismo hoyo 14 y terminó cometiendo dos bogeys seguidos que le sacaron de la ecuación.
There are no gimmes on the PGA TOUR.
Rafa Campos' lead is down from 3 to 2. pic.twitter.com/0jwSMrpe8j
— PGA TOUR (@PGATOUR) November 17, 2024
Campos solventó sin problemas el delicado par cuatro del 15 con un buen par para mantener dos impactos de margen. Y en el complicadísimo par tres del 16 a punto estuvo de sentenciar el torneo con un putt que se quedó parado a un centímetro del hoyo y no quiso caer dentro. El puertorriqueño esperó incluso los 10 segundos de rigor para ver si el fuerte viento movía la bola hacia el hoyo, pero tuvo que conformarse con el par y jugárselo todo en las dos últimas banderas.
Ahí llegó el momento clave del torneo. Tiró de estrategia desde el tee del par cinco del 17 jugando un hierro para asegurar la calle y un segundo hierro largo que se fue al fondo del green, por la derecha. Novak arriesgó y consiguió fabricarse una opción de eagle. Si embocaba y Rafael no hacía el birdie, ambos saldrían empatados al 18. Pero Campos tiró de magia con un sensacional putt largo desde el borde de green para dejar la bola a medio metro y asegurarse el birdie.
El estadounidense, para colmo, perdonó el putt de eagle, así que el líder pudo salir al 18 con dos golpes de margen y medio torneo en el bolsillo. Poco importó que su golpe de aproximación se fuera largo de green, al rough. El torneo era suyo. Una victoria fantástica que sin duda le cambia la vida. No tanto como ser padre primerizo, pero casi. Un cheque de 1.242.000 dólares y el contrato de trabajo para los dos próximos años ya son suyos, el pan debajo del brazo que trajo la pequeña Paola Isabel.
Adrien Dumont de Chassart (-15), tercero empatado, saca partido de la semana escalando 33 puestos hasta el 142º de la FedEx Fall para darse la próxima semana en el RSM Classic una oportunidad de mantener los derechos completos de juego. Al igual que Sam Ryder (-14), que pasa del 133º al 122º, o Wesley Bryan (-10), que comenzó el torneo en el puesto 128º y marca ahora la línea de corte en el 125º. En siete días, resolución al calendario otoñal del circuito, un torneo que ya no afecta para nada al bueno de Rafael Campos.



