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Woos habla antes del Hero World Challenge que organiza en Bahamas

Raro será que volvamos a ver jugar a Tiger antes del Masters…

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Tiger Woods © Getty Images
Tiger Woods © Getty Images

Aunque estará presente como organización y anfitrión, Tiger Woods será, sin duda, la principal ausencia en el campo esta semana, durante la disputa del Hero World Challenge de Bahamas. Un torneo que el golfista californiano organiza año tras año y que, en esta ocasión, con la temporada ya finalizada, reúne a 20 de los mejores jugadores del PGA Tour para competir y disfrutar en un ambiente festivo.

También como cada año antes de esta cita, el Tigre ha atendido a los medios de comunicación en la previa. Una larga e interesante comparecencia en la que, junto a cuestiones de actualidad como las negociaciones entre el PGA Tour, el DP World Tour y el Fondo Soberano de Inversión Saudí, o la polémica sobre si los jugadores deben cobrar o no por disputar la Ryder Cup, se ha referido, principalmente, a su estado físico y sus planes futuros.

Woods ha dejado claro que todavía no está para competir y que le queda un largo recorrido por delante tras su última cirugía de espalda para estar a punto. No ha querido dar una fecha concreta de reaparición y se ha limitado a decir que ojalá pueda cumplir lo que señaló hace algún tiempo sobre poder jugar un torneo cada mes. Pero parece bastante difícil que los aficionados puedan volver a disfrutar de su ídolo antes del Masters del próximo año.

«Todavía no estoy preparado para el torneo, no. Todavía no lo estoy. Estos son 20 de los mejores jugadores del mundo y no estoy lo suficientemente preparado para competir contra ellos a este nivel. Así que, cuando esté listo para competir y jugar a este nivel, lo haré», ha comenzado diciendo Tiger cuando ha sido cuestionado sobre su ausencia esta semana en el ‘field’ del Hero World Challenge.

«Todavía no estoy preparado, estoy tratando de rehabilitarme y seguir fortaleciéndome y sintiéndome mejor para darme la mejor oportunidad que pueda para el próximo año»

Sus intenciones para este 2024 eran muy distintas. Pero los problemas físicos le hicieron cambiar el plan: «Bueno, no creía que mi espalda fuera a funcionar como lo ha hecho este año. Fue bastante doloroso durante todo el final del año y por lo tanto tuve otra intervención aliviar el dolor que tenía bajando por la pierna. Así que, si mi compromiso en el futuro era jugar una vez al mes, sí, podría decir lo mismo, pero realmente no lo sé. Sólo estoy tratando de rehabilitarme y seguir fortaleciéndome y sintiéndome mejor para darme la mejor oportunidad que pueda para el próximo año».

«Este año fue un poco… Tuve que dejarlo de lado y no estuve tan atento como necesitaba, no jugué tanto como necesitaba de cara a los grandes campeonatos y no competí bien en ellos. Espero que el año que viene sea mejor, que esté físicamente más fuerte y mejor. Sé que el procedimiento me ha ayudado y espero poder seguir mejorando a partir de ahí», detalló el californiano.

Tiger confesó sentirse un tanto decepcionado por la situación en la que se encuentra actualmente: «Sí, estoy decepcionado. Como respondí anteriormente, todavía no estoy físicamente preparado para competir a este nivel. Las veces que he vuelto aquí, estaba listo para empezar a competir y jugar de nuevo. Por desgracia, esta vez no. Todavía tengo que seguir entrenándome para tener las mejores oportunidades de cara al año que viene y a los eventos que se avecinan».

«No tengo espasmos ni dolor en los nervios, pero todavía tengo un largo camino por delante de rehabilitación y recuperación»

Nadie mejor que Woods, por su historial médico, sabe cuál es el proceso a seguir: «Creo que la mejor manera de describirlo es que sé qué esperar al salir de la intervención. El alivio que tuve, no tuve espasmos, no tuve dolor en los nervios, así que fue fantástico, pero también entendí que todavía tengo un largo camino por delante de rehabilitación y recuperación». Y aunque existió la duda sobre si podía haber parado antes, el Tigre asegura que su estado fue a peor poco a poco: «A medida que avanzaba el año, fue empeorando progresivamente hasta el punto de que no mejoraba ni con los tratamientos ni con el reposo ni con las activaciones. Nada iba bien y la resonancia magnética lo demostró».

El californiano todavía no se ha probado a fondo mientras sigue con su proceso de readaptación: «Sólo estoy tratando de probarlo progresivamente, seguir progresando sin activarlo. No quiero tener ningún contratiempo, sólo quiero seguir progresando y darme la mejor oportunidad posible de cara al año que viene. Siento que me estoy haciendo más fuerte, más flexible, pero me queda un largo camino por recorrer para poder competir contra estos tipos».

Lo que parece seguro es que el deseo por seguir compitiendo al más alto nivel no se ha apagado aún para Tiger… ni parece que lo vaya a hacer en el futuro: «El fuego sigue ardiendo para competir. La diferencia es que la recuperación del cuerpo para hacerlo ya no es lo que era. Todavía me encanta hacerlo, me encanta competir, me encanta competir en cualquier cosa, ya sea jugando a las cartas o jugando al golf. No importa lo que sea, me encanta competir. Eso nunca va a desaparecer».

«El fuego sigue ardiendo para competir. La diferencia es que la recuperación del cuerpo para hacerlo ya no es lo que era»

Hasta entonces, le tocará seguir trabajando en la sombra: «Siempre me ha gustado ir al gimnasio. Tuvimos que tomarnos un tiempo, pero ahora lo estoy retomando, lo cual es bueno. Echo de menos el gimnasio, los entrenamientos… Eso es lo que hace que el deporte sea increíble, la fortaleza mental que se necesita para estar en el gimnasio esos días en los que no quieres estar allí y aún así tienes que superarlo y sabes que esos días realmente te van a ayudar al final. Sé que esos días en el gimnasio me permitieron ganar torneos cuando estaba cansado, ganar alrededor del mundo con jet lag, ganar cuando no me sentía bien. Puede que todo ese trabajo en el gimnasio no se note en ese momento, pero con el tiempo sí».

Por suerte para Tiger, lo peor de su lesión parece haber pasado: «Sí, el dolor que me bajaba por la pierna y los espasmos fueron duros hasta el final del año, así que se han aliviado. Todavía no camino bien, pero es un problema con mi tobillo». Ahora es cuestión de fortalecerse para volver a competir y, mientras, disfrutar de los progresos de su hijo Charlie: «Mientras pueda disfrutar viéndole jugar y enseñándole y formando parte de su vida y haciendo las actividades que los niños quieren hacer en lugar de estar ahí tumbado, quieto… Créeme, ya me conoces, soy una persona muy activa, me gusta salir y hacer cosas y sentarme en la banda es una de las cosas que más me cuesta hacer».