El pasado mes de enero, William Mouw (-10), un recién llegado al PGA Tour desde el Korn Ferry Tour, sufrió un momento durísimo durante la segunda ronda del American Express. Su bola cayó en el temido búnker del hoyo 16 del Pete Dye Stadium Course del PGA West, con un talud terrorífico de seis metros de altura, y entró en un bucle de errores que le llevó a necesitar 13 golpes para conseguir embocar. Un óctuple bogey de esos que se quedan marcados durante mucho tiempo. Pero hoy, poco más de medio año después, el joven golfista de Upland que brilló durante su etapa universitaria con la Pepperdine Universit, se ha sacado la espina a lo grande.
Arrancaba la última ronda del ISCO Championship de Louisville, en Kentucky, en el 25º puesto de la clasificación, muy lejos de la pelea por la victoria. Pero en un domingo inolvidable, en el que ha sido el mejor en la práctica totalidad de estadísticas del juego, ha protagonizado una histórica remontada y hacerse con el triunfo. Una tarjeta de 61 golpes con nueve birdies sin fallo, la mejor de su carrera profesional en el circuito (superando en cuatro golpes el 65 que firmó en el Puerto Rico Open), que le ha servido para exprimir uno de esos torneos que la clase media del PGA Tour tiene marcados en su particular calendario.

Coincidiendo en fechas con el Genesis Scottish Open, donde han competido la mayoría de estrellas de la gira esta semana, jugadores que en otras ocasiones tienen difícil pelear por las victorias se encuentran ante una oportunidad de oro para sumar puntos, ganar mucho dinero y conseguir exenciones con las que asegurarse su futuro. Eso es lo que ha logrado Mouw, remontando 24 puestos, estrenándose como ganador del PGA Tour en su temporada como rookie, llevándose a casa un cheque de 720.000 dólares, disparándose hasta el puesto 83º de la FedEx, metido ya en la pelea por estar en los playoffs, y sobre todo, asegurándose dos años de tarjeta, hasta 2027, y un billete para el PGA Championship del próximo año.
Un remontadón que sólo estuvo en peligro en los últimos instantes de esta ronda final en la que su compatriota Paul Peterson (-9) apretó para intentar forzar un playoff al que no pudo llegar. Dos grandes actuaciones que no empañan, ni mucho menos, el sensacional torneo disputado por el español Manuel Elvira (-7), que se marcha de Kentucky con un espectacular tercer puesto en solitario después de firmar una vuelta final de 66 golpes, jugando muy sólido, minimizando errores y tirando de acierto con el putter. Un fantástico resultado que le convierte en el mejor de 50 jugadores procedentes del DP World Tour en el torneo, le permite sumar puntos muy valiosos para la Race to Dubai y llevarse un premio en metálico de 276.000 dólares.
"I got a baby girl on the way, she's due in September. So this one's for her."
A special win for the Mouw family @ISCOChamp 🥹 pic.twitter.com/2IpyZPWs8X
— PGA TOUR (@PGATOUR) July 13, 2025
Le faltó poco al golfista cántabro, con un tramo decisivo de dos putts de par claves en el 13 y el 16 y dos birdies en el 14 y el 15 este domingo, para haber dado un tremendo pelotazo logrando una victoria que le habría otorgado automáticamente la tarjeta del PGA Tour para lo que resta de temporada y todo 2026. Pero al igual que Iván Cantero (+1), que hoy no tuvo su día, Alfredo García-Heredia y Alejandro del Rey tendrá una nueva oportunidad en el Barracuda de la próxima semana. Ángel Ayora (+4), que llegó a ser segundo durante el torneo, se desinfló viernes y domingo y termina empatado en la 50ª posición.



