Honor y gloria para los responsables de la remodelación del Caves Valles Golf Club. Campazo. Tenso, exigente, largo, calles rápidas, greenes muy duros. Un test de padre y muy señor mío. Indulgencia, la justa. Un recorrido a la altura de una semifinal de la FedEx Cup donde se reúne la gran mayoría de los mejores jugadores del mundo.
Pero el golf, ya lo saben, se juega al aire libre y depende de la Madre Naturaleza. Quisieron las caprichosas isobaras que un fuerte chaparrón alterara el curso natural de la primera jornada del BMW Championship. Se suspendió el juego cuando a Scheffler y McIlroy, que jugaron juntos, aún les quedaban cuatro hoyos, a MacIntyre más de media vuelta y Bud Cauley y Ludvig Aberg apenas llevaban una hora en el campo. Cuando sonó la bocina, el líder del torneo eran Viktor Hovland (-3) con su vuelta acabada. Una vez regresó el juego el liderato se marchó hasta el -8 de Robert MacIntyre y hasta cuatro jugadores más igualaron o mejoraron el registro del noruego: Fleetwood (-5), Scheffler (-4), Griffin (-3) y Fowler (-3).
La lluvia facilitó de manera notable las condiciones del campo. Estaba más largo, cierto, pero las calles de pronto se hicieron mucho más anchas, clave absoluta, y los greenes se volvieron más receptivos, un alivio para un trazado que exige mucho tiro a green con hierro medio y largo. Además, por arte de magia, aquí sí que no hay una explicación científica, pareció que los hoyos se convertían en succionadores de bolas. Qué manera de embocar putts por parte de MacIntyre, Scheffler o Fleetwood. El parcial de los tres tras el parón por lluvia fue de -6, -2 y -3. Se hicieron bastantes más birdies en las cuatro últimas horas de juego que en las primeras seis. Justo después de las poco más de dos horas de suspensión que sufrió el juego.
MacIntyre se llevó la palma con una racha impresionante de seis birdies consecutivos para acabar su ronda. «Creo que jamás en mi vida he pateado tan bien durante un tramo tan largo que en ese último tercio de vuelta», admitía ufano el escocés, dando todo el crédito del mundo a Mike Kanski, su entrenador de putt. El primer líder ha abierto una brecha importante en la clasificación y, de paso, refuerza la idea de que está más que preparado para tener un nuevo papel mucho más protagonista en la próxima Ryder Cup de Bethpage.
Fleetwood se ha colocado en la segunda posición llevando al extremo esa máxima tan extendida en el deporte de que lo importante no es cuántas veces te caes, sino cuántas te levantas. El inglés se pone de pie, se sacude el polvo de los hombros y sigue a los suyo. Como si lo que ocurrió hace cuatro días en el FedEx St Jude Championship no fuera más que un recuerdo lejano. Bravo por Tommy.
Arriba se ha metido ya -oh, sorpresa– Scottie Scheffler. El Número Uno del mundo exprimió al máximo la ligera ventaja que le dio el parón por tormenta. Parcial de dos menos con birdies en el 16 y 18. «Antes de la lluvia no habría sido capaz de dejar tan cerca la bola en el 16», confesó. En su último hoyo metió un gran putt de birdie de más de siete metros, igual que hicieron MacIntyre o Fleetwood.
Hay que darle mucho crédito al resultado de Hovland, que jugó toda su ronda en las peores condiciones, así como a la demostración de Ben Griffin, para aquellos que pensaban que se le estaba acabando la gasolina,y al denodado esfuerzo de Rickie Fowler por estar en el Tour Championship. El único jugador que con completó su vuelta fue Bud Cauley (-1), que decidió dejarse un largo putt de birdie en el 18 para el viernes por la mañana. Aberg, que jugaba con él, sí prefirió terminar.
Rory McIlroy (PAR) consiguió igualar las fuerzas con el campo tras un arranque muy complicado de ronda, con un parcial de dos más con tres bogeys en seis hoyos. «Ha sido un inicio horrible», dijo sin demasiadas excusas el norirlandés. Lo hizo todo antes de la suspensión. Él no fue capaz de aprovechar sus últimos cuatro hoyos, aunque pateó cada vez para birdie.
En cuanto a la proyección del top 30 para jugar en East Lake, hay tres movimientos tras la primera jornada. Se meterían Rickie Fowler, Michael Kim y Jason Day y se saldrían Jacob Bridgeman, Akshay Bhatia y Lucas Glover.



