El pasado 16 de abril, en Ten-Golf dábamos algunas claves respecto a la noticia bomba que circulaba por todas las redacciones sobre un posible y multimillonario fichaje de Rory McIlroy por LIV Golf. Entre ellas, la que aseguraba, desde fuentes bien informadas en todo lo que rodea al mundo del golf, que el norirlandés no sólo no iba a fichar por la gira saudí sino que podría regresar a la junta directiva del PGA Tour, que dejó hace algunos meses, sustituyendo a Webb Simpson.
Una noticia que, en cierto modo, ha venido a reforzar este miércoles el propio jugador en su rueda de prensa oficial previa al Zurich Classic of New Orleans. Aunque su respuesta a la pregunta directa sobre si podía confirmar si volvería al ‘board’ del PGA Tour ha sido un «por el momento, no», el «tal vez» con el que ha contestado cuando le cuestionaban si podían hablar hipotéticamente ha dado pie a una explicación más detallada sobre la situación en la que se encuentra.
«Creo que puedo ser útil. No creo que se haya avanzado mucho en los ocho últimos meses y yo tenía esperanzas de que así fuera. Creo que podría ser útil para el proceso. Pero sólo si la gente quiere que me involucre, supongo. Cuando Webb y yo hablamos de la posibilidad de que dejara la junga, le dije que si era algo que querían los demás, con mucho gusto ocuparía ese puesto, esa fue la charla que mantuvimos», ha comenzado diciendo Rory.
«Pero sí, creo que esa es la razón. Siento que puedo ser útil. Creo que me preocupo mucho y tengo bastante experiencia y buenos contactos en el juego y en el ecosistema en general, en todo lo que está pasando. Pero, al fin y al cabo, volver al ‘board’ no depende de mí. Hay un proceso que seguir. Pero estoy dispuesto a hacerlo si eso es lo que la gente quiere, supongo», ha insistido el golfista norirlandés, abriendo de par en par la puerta a su regreso a la junta directiva del PGA Tour.
Sobre el hecho de tener una postura más firme a la hora de negociar una posible unificación con otros circuitos, McIlroy no ha tenido dudas: «Por supuesto, sí. Creo que es el único camino a seguir para el golf». Y sobre cómo manejar la situación si regresa con personas con las que no estuvo siempre de acuerdo, detalló: «Comprometiéndose, pero también tratando de articular sus puntos de vista tan bien como pueda y tratando de ayudar a la gente a ver los beneficios de lo que la unificación podría hacer por el juego y lo que podría hacer por esta gira en particular».
«Hay un proceso que seguir, oero estoy dispuesto a hacerlo si eso es lo que la gente quiere, creo que puedo ser útil»
«Obviamente, nos damos cuenta de que el golf no está unificado en este momento por una razón, y todavía hay algunos resentimientos y cosas que deben abordarse, pero creo que en este momento, por el bien del juego, todos tenemos que dejar a un lado esos sentimientos y avanzar juntos», insistió.
Por último, a Rory le preguntaron sobre si sintió alivio o agobio cuando decidió marcharse de la junta directiva: «Sí y no. Diría que he jugado algunos de mis mejores partidos de golf mientras era miembro del consejo del PGA Tour, así que no creo que realmente me haya perjudicado. Tal vez me quitó algo de tiempo para hacer cosas o pasar tiempo haciendo cosas que quería hacer en casa, y tener que atender llamadas dos, tres veces a la semana y todo el asunto comenzó a pasar factura, como lo ha hecho con muchos de los jugadores. Al fin y al cabo, somos golfistas. No necesitamos dirigir un negocio de 15.000 millones de dólares. Tenemos que salir y jugar al golf y dejar que la gente de negocios haga las cosas de negocios».



