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THE PLAYERS Championship

McIlroy despeja el susto en THE PLAYERS: mejora de la espalda y todo apunta a que jugará

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Buenas noticias para THE PLAYERS Championship. Rory McIlroy mejora, ha vuelto a pegar bolas este miércoles en TPC Sawgrass y todo apunta a que estará en el torneo después del serio susto que dejó su retirada el pasado sábado en el Arnold Palmer Invitational por unas molestias en la parte baja de la espalda. A falta de la decisión definitiva, el norirlandés transmitió un mensaje claramente optimista. Más que optimista, casi definitivo.

Está mejor. Está mejor de lo que estaba”, aseguró McIlroy. «No podía ni colocarme a la bola el sábado por la mañana en el campo de prácticas, y obviamente ahora estoy mejor que entonces”, explicó. La diferencia es tan evidente que ya ha podido volver a golpear con cierta normalidad. “He pegado bolas hasta el hierro 6 y ha ido bien”, señaló.

McIlroy no quiso darlo aún por hecho, pero sí dejó muy claro por dónde va la película. “Probablemente será una decisión de última hora, pero todos los indicios van en la dirección correcta, así que espero pasar una buena noche. Los medicamentos están haciendo maravillas y ahora se trata de seguir así”, afirmó. Traducido: no quiere vender aún la piel del oso, pero sería una gran sorpresa no verle este jueves en el tee del Stadium Course.

Desde que se retiró en Bay Hill, su plan ha sido casi exclusivamente de recuperación. “No gran cosa. Me fui directamente en coche desde Orlando al fisioterapeuta con el que trabajo en West Palm. Lo vi sobre las cinco de la tarde del sábado. Y, obviamente, he estado viéndolo todos los días. Poco a poco voy recuperando algo más de movilidad”, relató. No ha hecho apenas nada más. “No he pasado mucho tiempo de pie. He visto muchas ruedas de prensa estos dos últimos días”, añadió.

La mejor señal es que McIlroy ya no habla de dolor. Habla de sensibilidad. Y eso cambia bastante el escenario. “Ni siquiera lo llamaría dolor; diría que es más bien sensibilidad”, explicó. “Incluso pegando bolas un poco, siento que los músculos de alrededor se fatigan un poco. El aductor derecho ha empezado a cargarse un poco. Pero está bien; es lo normal. Más sensibilidad que dolor”.

También fue muy claro al explicar que no se trata de una lesión estructural ni de una dolencia que le ponga en riesgo si decide competir. No puede agravarse. “No es algo estructural, no es una articulación, está bien. Es pura molestia muscular y fatiga”, explicó. Y remató: “No creo que sea algo donde, si juego, corra riesgo de hacerme daño”.

El origen del problema estuvo en el gimnasio. “Fue un ejercicio concreto en el que me extendí demasiado un poco hacia un lado”, contó, mientras dejaba claro que la evolución está siendo positiva. “Incluso hacer esto ahora es mucho más fácil, y hace un par de días no podía hacerlo”.

La prudencia sigue ahí, naturalmente, sobre todo porque todavía no ha llegado a pegar el driver. Sin embargo, incluso en eso encontró una lectura favorable de cara a Sawgrass. “Lo bueno es que aquí no necesitas mucho el driver, sobre todo con lo firme que está el campo”, explicó. Eso lo probará directamente en competición o un poco antes en el calentamiento previo a la primera jornada. “Obviamente con los palos largos es algo que voy a tener que probar mañana. Pero, como he dicho, he pegado hasta el hierro 6 y ha ido bien”.

En realidad, McIlroy transmite la sensación de que ya está en modo competición. No en modo improvisación, sino en modo ajuste fino. De hecho, su siguiente paso no iba a ser una larga sesión de prácticas, sino salir al campo a tomar referencias concretas de los greenes y los alrededores. “Vamos a caminar nueve hoyos con un wedge y un putter para coger sensaciones del rough alrededor de green y de lo firmes que están los greenes”, explicó. Sería un sorpresón que no juegue.

Además, dejó claro que no necesita redescubrir Sawgrass a estas alturas. “Llevo jugando aquí desde 2009, así que no es que no conozca el sitio”, afirmó. El reconocimiento será más sensorial que táctico. “Prefiero hacer juego corto y putt en el campo antes que en la zona de prácticas, para tener una mejor sensación de los golpes que necesitas”. Lo demás lo tiene memorizado. “Las líneas desde el tee y los palos desde el tee ya me los sé; se trata más de coger sensaciones sobre cómo está reaccionando la bola en los greenes”.

McIlroy recordó una situación parecida en el TOUR Championship de 2023. “Recuerdo que el jueves tenía muchísimas molestias y conseguí completar la vuelta, y el domingo me sentía como una persona nueva”, señaló. Su esperanza es que esta vez ocurra algo parecido. “Me gustaría pensar que la sensibilidad irá bajando con el paso del tiempo”.

Incluso tuvo humor para resumir cómo fue el reencuentro con el golf. Su primer golpe hoy. “Horrible. Fue como un wedge topado. Intentaba hacer un chip de 30 yardas y la bola se fue unas 100”, bromeó. Pero enseguida dejó la frase importante: “Aparte de eso, estuvo bien”.

La comparecencia de McIlroy también dejó un pequeño apunte institucional. El norirlandés habló con Brian Rolapp durante cerca de una hora y conoce de primera mano la hoja de ruta que el CEO del PGA Tour presentó este miércoles sobre el futuro calendario y la reestructuración del circuito. La valoración de Rory fue claramente favorable. “Sí, creo que todo es bastante positivo”, dijo. Y añadió: “Creo que ha llegado a este puesto y se ha dado cuenta de lo difícil que es girar un barco tan grande”. Aun así, le gustó el mensaje. “Lo que ha dicho hoy marca una dirección realmente buena de hacia dónde debería ir el Tour”.