Inicio Grandes Circuitos PGA Tour El PGA Tour prepara una excepción para McIlroy que dará que hablar
El norirlandés no va a cumplir el mínimo de torneos estipulado por el circuito: 15

El PGA Tour prepara una excepción para McIlroy que dará que hablar

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Rory McIlroy, en el PGA Championship
Rory McIlroy. © Maddie Meyer/PGA of America

Rory McIlroy no ha jugado el Travelers Championship. Eso ya se sabía. No es el primer Signature, ni será el último que se salte. Ya advirtió que su idea era jugar menos en el PGA Tour. De hecho, mientras el último torneo elevado antes del verano arrancaba en Connecticut, el norirlandés caminaba por Royal Birkdale, escenario del próximo Open Championship, en una jornada de reconocimiento del recorrido. Una imagen que, más allá de la preparación para el último Grande del año, vuelve a poner el foco en un asunto delicado: la diferente vara de medir de los grandes circuitos en según qué casos y qué jugadores.

McIlroy ha decidido saltarse el Travelers Championship, el tercer Signature Event que no disputa esta temporada. Es una decisión perfectamente legal dentro de su calendario, pero que le deja, en teoría, sin opciones de cumplir el requisito mínimo de torneos exigido para mantener su condición de miembro del PGA Tour bajo la conocida como «Home Tour Rule».

Esta normativa obliga a los miembros internacionales a disputar al menos 15 torneos del PGA Tour para disfrutar, a cambio, de libertad total para competir en Europa y Oriente Medio sin restricciones de permisos. Sobre el papel, McIlroy no llegará a esa cifra. Suma 9 torneos y quedan ocho por jugarse antes de los playoffs. Lo normal es que juegue el Genesis Scottish Open, el Open y los tres Playoffs, con lo que se quedaría en 14.

Sin embargo, el PGA Tour ya ha dejado claro que existe una puerta de salida.

La cláusula de las «circunstancias extraordinarias»

El circuito ha recordado un apartado de su reglamento que permite al comisionado reducir ese mínimo de torneos «por razones médicas u otras circunstancias extraordinarias» siempre que considere que existe un motivo válido.

Es decir, Brian Rolapp tendrá la capacidad de conceder una excepción discrecional a McIlroy para que mantenga intacta su membresía de cara a 2027 aunque no alcance el mínimo establecido.

El debate no está tanto en si el reglamento contempla esa posibilidad —la contempla— sino en qué puede considerarse realmente una circunstancia extraordinaria.

McIlroy sufrió una lesión esta primavera que le obligó a retirarse del Arnold Palmer Invitational antes de la tercera ronda y condicionó su preparación para el Players Championship. Después permaneció varias semanas sin competir hasta regresar en el Masters, donde conquistó una nueva Chaqueta Verde. Se podría agarrar a eso.

Pero posteriormente también decidió no disputar el RBC Heritage, el Cadillac Championship y ahora el Travelers Championship por una cuestión de planificación personal, no por problemas físicos.

Un precedente con Martin Kaymer

No sería la primera vez que el PGA Tour interpreta el reglamento con cierta flexibilidad.

En 2015, Martin Kaymer perdió su membresía al no alcanzar el mínimo de torneos y no recibió ninguna dispensa especial.

Sin embargo, cuatro años después la situación cambió. En 2019, el alemán volvió a quedarse corto después de no entrar finalmente en el Open Championship como primer reserva. El PGA Tour entendió entonces que existían circunstancias atenuantes y le permitió conservar la tarjeta.

Ahora todo apunta a que McIlroy seguirá el mismo camino.

Un calendario cada vez más reducido

El propio McIlroy nunca ha escondido que quiere jugar menos torneos.

«Siempre elegiré el calendario que mejor encaje conmigo, con mi familia y con las oportunidades que tengo fuera del golf», explicó el año pasado durante el Tour Championship.

El norirlandés tiene asegurada su presencia en todos los majors y diseña cada temporada un calendario cada vez más selectivo. Tras el Tour Championship viajará por Irlanda, Escocia, Inglaterra, India, Dubái y Australia antes de cerrar el año.

Transparencia antes que polémica

La realidad es sencilla: el PGA Tour difícilmente va a dejar fuera a uno de sus grandes activos comerciales, Númro 2 del mundo y seis veces ganador de un major, por una cuestión administrativa.

La cuestión no parece ser si McIlroy conservará o no la membresía. Todo indica que sí.

La cuestión es otra: si el PGA Tour va a hacer una excepción para una de sus grandes figuras, quizá lo más razonable sea explicarlo abiertamente y asumir que se trata de una medida extraordinaria.

Porque el reglamento permite esa interpretación. Lo que también permite es abrir inevitablemente el debate sobre si todos los jugadores recibirían exactamente el mismo trato en una situación similar.