Inicio Grandes Circuitos LIV Golf La lectura de Rory sobre los casos Koepka y Reed
El norirlandés entiende que hay jugadores de LIV que no han obtenido todo lo que querían en la liga saudí

La lectura de Rory sobre los casos Koepka y Reed

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Rory McIlroy. © Golffile | Steve Flynn
Rory McIlroy. © Golffile | Steve Flynn

Patrick Reed lo dijo en Dubai sin demasiados rodeos: se plantearía seriamente regresar al PGA Tour si hubiera una propuesta. Esta declaración, unida a su no renovación aún con LIV Golf y a la vuelta de Brooks Koepka al circuito americano, que se consuma esta semana en el Farmers Insurance Open, tiene una lectura clara por parte de Rory McIlroy: hay jugadores que se arrepienten de haberse ido a LIV porque no han encontrado todo lo que buscaban o, simplemente, después de un tiempo no les compensa seguir allí. Ni siquiera por el dinero.

Lo ha dicho Rory tras el partido que jugó anoche en la TGL. Para McIlroy, todo encaja en la misma lectura: LIV paga muy bien, sí, pero no está llenando el depósito competitivo de algunos de los que se fueron. La chispa la encendió Koepka, que esta semana reaparece en un torneo de temporada regular del PGA Tour después de casi cuatro años. Lo hace amparado en el nuevo programa de retorno diseñado por el circuito, una especie de pasillo de vuelta para determinados campeones. Pero el foco, para McIlroy, no está en la letra pequeña sino en el gesto: si Koepka vuelve, es porque cree que el “máximo nivel” está en el PGA Tour.

“Creo que eso dice más de Brooks que de cualquier otra cosa. Es un competidor y quiere competir al más alto nivel”, señaló McIlroy. Y remató con el mensaje que realmente importa: Koepka ha decidido que competir al máximo nivel significa volver al PGA Tour.

Ahí es donde entra Reed. Porque el campeón del Masters 2018 no entra en los criterios del programa que ha permitido el retorno de Koepka, pero su declaración en Emiratos suena a lo que suena: a ganas de regresar. McIlroy lo puso en el mismo saco, sin anestesia: “Patrick Reed lo dijo en Dubai la semana pasada. Parece que algunos de esos chicos quizá están empezando a darse cuenta de que no están obteniendo todo lo que querían al irse allí”.

Traducción libre: en LIV hay dinero, hay comodidad, hay menos semanas y menos desgaste… pero no siempre hay esa sensación de estar jugando “de verdad” cada semana contra el mejor paquete posible de juegadores, en el escaparate que más pesa y con la presión que más aprieta. Y cuando un jugador vive del colmillo competitivo, eso se nota.

Keegan Bradley, compañero de McIlroy en la TGL, reforzó el discurso desde el lado del PGA Tour: cuanto más talento vuelve, mejor para el producto. “Es algo increíblemente bueno que Brooks vuelva… es un competidor increíble y alguien que realmente ayuda al PGA Tour”, dijo. No entró en interpretaciones, pero sí en el efecto: el retorno de Koepka eleva torneos, eleva participación y eleva conversación.

Y Shane Lowry añadió un matiz interesante: no se trata sólo de que Koepka aparezca en los grandes eventos, sino de que va a jugar torneos del calendario en los que no suelen coincidir tantos nombres grandes, lo que para el circuito es oro. “Va a jugar torneos del PGA Tour este año que no muchos big-name players van a jugar, lo cual es bueno”, apuntó el irlandés.

El resumen es simple y, a la vez, incómodo para LIV: cuando los que se fueron empiezan a hablar de “volver” —y cuando otros directamente vuelven— el mensaje que se lanza es que el proyecto saudí puede comprar muchas cosas, pero no todas. Reed lo verbaliza. Koepka lo ejecuta. Y McIlroy, desde fuera, pone el cartel: el máximo nivel competitivo sigue estando en el PGA Tour.