Inicio Grandes Circuitos PGA Tour Rory, «perdonado» y revolucionario: la regla de los 15 torneos está sentenciada
Brian Rolapp explica por qué no castigará a McIlroy por saltarse la norma de torneos

Rory, «perdonado» y revolucionario: la regla de los 15 torneos está sentenciada

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Rory McIlroy, durante la primera jornada del Open Championship en Royal Birkdale.
Rory McIlroy.

A Rory McIlroy le va a faltar un torneo. El norirlandés no alcanzará esta temporada el mínimo de 15 pruebas del PGA TOUR que exige la normativa a los jugadores que también son miembros del DP World Tour para conservar plenamente sus derechos de juego en Estados Unidos. La regla está ahí, escrita y vigente. Sin embargo, todo apunta a que no tendrá consecuencias para Rory. Ya se sabía, pero aún no habíamos escuchado al PGA Tour.

Brian Rolapp, consejero delegado, dejó prácticamente despejado el camino durante la extensa rueda de prensa que ofreció este martes en Atlanta, en la previa del TOUR Championship. No llegó a anunciar formalmente la exención, pero reconoció que los estatutos le conceden la discrecionalidad necesaria para resolver el caso y destacó de manera contundente el compromiso de McIlroy con el circuito.

«He mantenido conversaciones con Rory. Su compromiso con el PGA TOUR es evidente para mí. Siente una enorme pasión por el circuito y está claramente comprometido con él», aseguró.

Rolapp también defendió la relación del norirlandés con el DP World Tour, una circunstancia que explica precisamente que no llegue al mínimo de 15 participaciones en Estados Unidos.

«También mantiene un compromiso con el DP World Tour por su legado y por el lugar del que procede. Nosotros tenemos una alianza estratégica con el DP World Tour que estamos trabajando activamente para mejorar, modificar y ampliar. Seguimos manteniendo esas conversaciones».

La conclusión parece bastante clara. McIlroy no cumplirá la letra de la norma, pero el PGA TOUR no tiene intención de dejarlo sin sus derechos de juego. Rolapp dispone de margen para evitarlo.

«Creo que los estatutos me conceden bastante discrecionalidad sobre este asunto. La participación de Rory en Memphis fue magnífica y también está aquí en el TOUR Championship», explicó.

Dicho de otra manera, Rory ya ha sido perdonado. El término puede sonar excesivamente solemne para una cuestión administrativa, pero describe bien lo que va a ocurrir: el jugador no alcanza el mínimo reglamentario y el máximo responsable ejecutivo del circuito utilizará la potestad que le conceden los estatutos para que no sufra las consecuencias.

La historia, sin embargo, va más allá del simple perdón. McIlroy puede terminar siendo también revolucionario porque su caso parece haber dado la puntilla a una norma que ya estaba bajo revisión y que Rolapp no ve encaje alguno en el PGA TOUR que comenzará a funcionar en 2028.

«Respecto a la propia norma, estamos estudiándola y cuestionándonos su continuidad. Es una regla que únicamente se aplica a los miembros de ambos circuitos y resulta discutible que tenga siquiera cabida dentro de nuestro nuevo modelo competitivo», señaló.

«Es una de las muchas normas y regulaciones que revisaremos mientras cambiamos el modelo competitivo».

Por tanto, Rory no sólo va camino de recibir una excepción. Su situación puede contribuir a que desaparezca definitivamente el mínimo de 15 torneos para los jugadores que compaginan el PGA TOUR y el DP World Tour. Primero se saltará la norma mediante la discrecionalidad del CEO y después, probablemente, la norma dejará de existir.

El calendario de 2028 se anunciará el 22 de febrero

La rueda de prensa de Rolapp ofreció además numerosos detalles sobre la construcción del nuevo PGA TOUR que entrará en vigor en 2028.

Las PGA TOUR Championship Series contarán con 15 torneos de temporada regular. Siete ya han sido anunciados, otros cuatro están identificados y se comunicarán durante las próximas semanas. Para las cuatro plazas restantes, el circuito mantiene conversaciones con 14 posibles socios, no 15, y confía en cerrar pronto las decisiones.

El calendario completo se presentará el 22 de febrero de 2027 mediante un nuevo programa televisado desde la sede del PGA TOUR en Ponte Vedra Beach. A más tardar ese día deberán conocerse las cuatro pruebas que aún no están adjudicadas, así como el resto de fechas y sedes de la estructura principal.

La elevada demanda permitiría teóricamente ampliar el número de torneos, pero Rolapp descartó que el PGA TOUR vaya a añadir pruebas únicamente para aumentar los ingresos.

«Teóricamente podríamos organizar un torneo todos los fines de semana del verano. Pero la realidad es que, para alcanzar el nivel competitivo que pretendemos, no todos los golfistas profesionales jugarán cada semana. Es demasiado, especialmente ahora que hemos comprimido el calendario», explicó.

El objetivo consiste en diseñar el mejor calendario posible para los aficionados, generar historias reconocibles durante la temporada y garantizar que los principales jugadores coincidan con regularidad.

«No nos interesa añadir pruebas aquí y allá únicamente por dinero. Queremos asegurarnos de que la competición sea la mejor que podamos diseñar. Como siempre he dicho, si aciertas con eso, el dinero llegará».

El desarrollo de las PGA TOUR Challenger Series avanza a un ritmo algo diferente. El circuito espera anunciar una parte importante de su calendario antes del THE PLAYERS Championship de 2027 y tenerlo completamente definido, como muy tarde, para el TOUR Championship de ese mismo año.

Las vías de acceso a las Championship Series y las Challenger Series son uno de los grandes asuntos todavía pendientes. El PGA TOUR espera avanzar en su definición después de la reunión de la Junta del 14 de septiembre y completar todos los detalles antes de que termine el año.

PGA TOUR University, Korn Ferry Tour y PGA TOUR Americas seguirán siendo fundamentales

Rolapp concedió una importancia especial a PGA TOUR University, el Korn Ferry Tour y PGA TOUR Americas como vías de acceso al circuito. Todavía no está decidido cuántas tarjetas concederá cada plataforma ni a qué serie conducirán, pero el CEO garantizó que seguirán desempeñando un papel fundamental dentro del nuevo modelo.

La irrupción esta temporada de Jackson Koivun, Michael Thorbjornsen y Michael Brennan, tres antiguos alumnos de PGA TOUR University que ganaron de manera consecutiva en el circuito antes de cumplir los 25 años, sirve como mejor argumento para reforzar esa plataforma.

«PGA TOUR U será una parte muy importante. Ha sido un programa exitoso. Estamos viendo a algunos de estos jóvenes miembros lograr cosas extraordinarias. Queremos hacer más de eso, no menos», afirmó.

«Todavía se está decidiendo cuántas tarjetas habrá y a dónde conducirán. Pero, como ocurre con todas nuestras vías de acceso, continuaremos invirtiendo en PGA TOUR U».

El mensaje fue similar respecto al Korn Ferry Tour y PGA TOUR Americas. Rolapp se reunió recientemente en Omaha con numerosos miembros del Korn Ferry y aseguró que ambos circuitos continuarán formando parte del ecosistema del PGA TOUR.

«Todavía estamos definiendo exactamente qué forma tendrán, pero seguirán constituyendo una parte importante del TOUR. Esperamos tener resueltos los detalles en noviembre».

Entre seis y ocho torneos internacionales

Otra pieza del modelo serán las pruebas internacionales que se disputarán durante el otoño, una vez concluido el TOUR Championship. Rolapp manejó una horquilla de entre seis y ocho torneos, aunque insistió en que el diseño todavía está abierto.

El PGA TOUR mantiene conversaciones con el DP World Tour para desarrollar esta parte del calendario y pretende ofrecer más información en la presentación del 22 de febrero.

«Seguimos centrándonos en darle un carácter más internacional y en disputar torneos más relevantes. Forma parte de nuestras conversaciones con el DP World Tour, que continúan en marcha. Estamos ilusionados con algunas de las conversaciones y de los planes, pero aún no estamos preparados para hablar de ellos».

El Scottish Open aparece prácticamente señalado para formar parte de las Championship Series. Rolapp no realizó un anuncio formal, pero su declaración fue muy significativa.

«El Scottish Open y la semana anterior al Open son muy importantes para nosotros. Constituyen una parte importante del calendario de las Championship Series».

Falta por resolver cómo convivirán estos torneos con los abiertos nacionales, qué condiciones de acceso tendrán y cuál será exactamente el grado de colaboración con el DP World Tour. Sin embargo, el Scottish Open parece tener asegurado un espacio destacado en la estructura principal de 2028.

Recuperar la historia en los nombres de los torneos

Rolapp también defendió una evolución del modelo de patrocinio. El PGA TOUR pretende conceder más protagonismo a la identidad histórica de sus torneos y mercados, evitando que el nombre de la prueba dependa exclusivamente de la empresa que aporta el patrocinio principal.

La fórmula pasaría por utilizar con mayor frecuencia nombres geográficos o históricos acompañados por la coletilla presented by y el correspondiente patrocinador.

«El golf es un deporte con una enorme riqueza de tradición e historia, una tradición y una historia que probablemente desearía tener la mayoría de los deportes», manifestó Rolapp.

«Dentro de nuestro nuevo modelo queremos mostrar más esa riqueza, apoyarnos en ella y celebrar la tradición, no sólo del TOUR, sino también del golf. Queremos conectar mejor a los nuevos aficionados con la historia de este deporte».

Rolapp utilizó como ejemplo el torneo de Greensboro, disputado desde aproximadamente 1934. Su argumento es que, en ocasiones, el peso cambiante de los patrocinadores ha debilitado la conexión entre los aficionados y el legado de algunas pruebas.

«Nuestro objetivo consiste en hacerlo de manera general en todo lo que emprendemos. La forma de denominar un torneo es una de las herramientas que queremos utilizar».

La polémica con Good Good Golf

La comparecencia también abordó la controversia que rodea a Good Good Golf, marca vinculada al PGA TOUR, por el vídeo que originó la polémica con Callaway.

Rolapp se mostró especialmente crítico con la primera reacción de Good Good.

«Inicialmente, no. Lo que vimos fue preocupante y no está en absoluto alineado con los valores del PGA TOUR. Nos lo tomamos muy en serio. Su respuesta inicial fue decepcionante, algo defensiva y tardía».

El CEO aseguró que la actitud de la compañía ha mejorado durante las últimas horas después de varias conversaciones con el circuito, aunque no descartó que la controversia pueda afectar a su participación en el torneo previsto en Austin a finales de año.

«Parece que durante las últimas 24 horas han realizado algunos avances. Continuaremos vigilando la situación para ver cómo se desarrolla».