El TPC Louisiana, campo diseñado por Pete Dye en Avondale, alberga desde este jueves el Zurich Classic of New Orleans, el famoso torneo por parejas del PGA Tour donde todas las miradas estaban puestas en Rory McIlroy. El norirlandés, después de que se diluyese la información que le vinculaba con LIV Golf, parece dispuesto a emprender el camino de regreso hacia el Consejo del circuito que abandonó hace ocho meses. Pero antes, busca el que sería nada menos que su 25º título en la gira estadounidense.
Formando equipo con su compatriota Shane Lowry (-11), los norirlandeses han completado una primera ronda excepcional, que pudo ser incluso mejor de haber estado algo más precisos con el putter en los segundos nueve, para situarse colíderes, con 61 golpes. Seis birdies en sus primeros nueve hoyos, jugando en modalidad fourballs, y cinco en la segunda mitad del campo les han permitido comandar la tabla junto a Brehm y Hubbard (-11), Kohles y Kizzire (-11) y Rai y Lipsky (-11), en un día muy apacible en Lousiana, con sol, un campo receptivo y sin apenas viento
Para Rory, este estreno en el torneo por parejas del PGA Tour supone su cuarta semana consecutiva compitiendo, después de un tercer puesto en el Valero Texas Open, un 22º empatado en el Masters y un 33º empatado en el RBC Heritage. Antes de Augusta ya dejó entrever que las series de varios eventos consecutivos eran las que, a su juicio, le permitían ofrecer su mejor versión y pelear por las victorias. Algo que espera poder hacer este fin de semana.
Making his @Zurich_Classic debut, @McIlroyRory birdies on the first! 👏 pic.twitter.com/l1ELjjtgYk
— PGA TOUR (@PGATOUR) April 25, 2024
«En este tipo de torneos sabes que tienes que tener un buen comienzo y afortunadamente, así fue. Estábamos cuatro bajo par en cuatro hoyos y a partir de ahí ya obtuvimos un impulso que mantener. Hemos tenido las dos bolas en juego con dos oportunidades de birdie en cada hoyo. Si consigues eso, dos bolas en calle desde el tee y dos bolas en el green, este formato te irá bien», dijo McIlroy. Mañana la cosa se complica y se jugará con una sola bola por pareja, a golpes alternos.
Otros favoritos, como las parejas formadas por Theegala y Zalatoris (-7) o por Cantlay y Schauffele (-7), también han dejado buenas sensaciones en este arranque de torneo, aunque no han podido mantener la altísima producción de birdies de los primeros clasificados y, con su 65 de hoy, tendrán que buscar la remontada desde este viernes. Al igual que Morikawa y Kitayama (-6), o que el español Jorge Campillo, que juega con Vincent Norrman (-6) y están por debajo de la 40ª posiciónempatados después de una ronda de 66 golpes, con siete birdies y un bogey.



