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El campeón del PGA Championship vuelve a la competición en el Memorial

Schauffele afronta la enésima prueba del algodón

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Llegamos al penúltimo evento designado de la temporada… sí, el penúltimo. Apenas arranca junio, pero el calendario golfístico aprieta y el PGA Tour aterriza en Muirfield Village Golf Club para la disputa del Memorial Tournament presented by Workday.

El field de 73 jugadores ya se prepara de cara a la cita previa al US Open. Apenas quedan ocho días para que arranque el tercer major de la temporada y los golfistas se enfrentan a un más que interesante test en el torneo auspiciado por el señor Nicklaus.

Uno de los grandes nombres propios esta semana no es otro que el de Xander Schauffele que vuelve a la competición después de alzarse con el PGA Championship 2024, el primer Major de su carrera. Sin duda, una de las grandes atracciones será ver como va digiriendo su victoria.

Schauffele se enfrenta a una de las tantas pruebas del algodón que enfrentan los golfistas. Primero se les exige competir bien, después que lleguen las victorias, después las grandes victorias y, una vez que se llega a la cima, se les exige que se mantengan ahí con más victorias todavía. Este último es el nuevo reto que afronta Xander Schauffele y, aunque esta semana no se juega ningún Grande, no es moco de pavo el Memorial.

El deporte es caprichoso y no es fácil predecir como se gestionan las semanas posteriores a un gran éxito. No son pocos los casos de jugadores que logran hacerse con objetivos que llevan soñando toda la vida y que ello les provoca una descompresión y una relajación que les impide competir al máximo rendimiento, a veces incluso durante meses.

Por supuesto, también se encuentra la reacción contraria. Una vez probadas las mieles del triunfo, el ansia de victoria se apodera del deportista y rinde a las mil maravillas con tal de volver a repetir la hazaña. Son los menos, si se analiza con detenimiento y por supuesto que el estadounidense pelea por hallarse en este selecto club.

Xander llega a Ohio con un 2024 espectacular a sus espaldas. De los trece torneos que ha disputado acumula nueve top 10. Le faltaba rematar con una victoria y ya lo ha hecho. Veremos si una vez que el tapón ha saltado por los aires, se desborda la botella de victorias del tercer jugador del ranking mundial.

En la previa del torneo ha pasado por la sala de prensa para hacer balance de lo sucedido en Valhalla y analizar lo que se viene por delante a partir de mañana.

Lógicamente el PGA Championship ha centrado las miradas. Schauffele se muestra orgulloso tras su victoria y del recorrido que está haciendo: «Siento que mi juego se ha convertido definitivamente en un poco más de élite por la forma en que fui capaz de jugar en Quail Hollow para empezar y luego Valhalla bajo un poco más de presión esa semana. El Major es sólo un resultado, no cambia cómo me siento conmigo mismo ni nada por el estilo», advierte el estadounidense.

Su vuelta a la competición es en un escenario nada sencillo. Se viene un duro test en Muirfield Village: «Creo que es el rough más denso que he visto en mi vida». Aviso a navegantes. Se prevé una dura contienda en un torneo que, recordemos, es uno de los tres torneos designados que sí cuenta con corte tras la segunda jornada. Pasan los 50 mejores empatados y los que se encuentren a menos de 10 golpes de la cabeza.

«Muirfield va ser un calentamiento interesante de cara al US Open, de hecho creo que el rough de la semana que viene va a ser menos complicado que aquí, lo que parece un poco extraño», ha dicho entre risas Schauffele.

Xander no tiene dudas de que su juego ahora mismo está preparado para competir: «Creo que el juego que he hecho en las últimas semanas se adapta perfectamente a lo que necesitas hacer aquí en este torneo. Estar fuera de posición aquí penaliza muchísimo. La realidad es que todavía no he conseguido cuadrar cuatro días buenos en este torneo, pero ojalá se pueda dar este año. Me encuentro bien».

Por otro lado mañana se cumple un año del famoso acuerdo entre LIV Golf y el PGA Tour. El norteamericano ha dado su visión y cree que en pocos años todo se recordará como una ‘divertida’ anécdota: Creo que en cuatro o cinco años quizás un poco más, todo el mundo se reirá de todo esta ruptura y recordaremos cuando el golf estaba realmente fracturado y todo el mundo hablaba mal del golf. Te reirás de ello en cinco o seis años. Imagino que volveremos a jugar al golf juntos. No sé cómo será, pero imagino que la gente volverá a competir entre sí y los aficionados tendrán lo que quieren en ese sentido».

Esta pregunta venía también a colación de unas declaraciones suyas publicadas en The Times sobre Jay Monahan en las que se ha despachado a gusto sobre la figura del comisionado en todo lo que ha sucedido con el LIV: «He criticado a Jay en el pasado, pero el hecho es que ni una sola vez nuestro comandante en jefe defendió a todos los jugadores y dijo: ‘Esto está sucediendo, aquí es hacia donde vamos’ y nos protegió. No tomó posición cuando algún jugador se fue, no salió públicamente y enfrentó la situación, nada de eso. Obviamente, hubo razones (la baja médica de Jay), pero históricamente en situaciones difíciles se necesita un líder fuerte que pueda hacer que las grandes olas sean más pequeñas y hacernos sentir mejor con lo que estamos haciendo. Ahora mismo no tenemos eso». Dardo sin ningún tipo de filtro el que lanza el ahora campeón de Major.

Por último, al campeón de los Juegos Olímpicos de Tokyo le han preguntado cómo va a hacer para preparar la cita de París. Schauffele ha contado que después del Open se quiere quedar por Europa para, todavía no ha decidido donde, para relajarse un poco y afinar con la preparación de los Juegos Olímpicos. Xander si no encuentras sitio aquí en España te acogemos con los brazos abiertos.