Xander Schauffele volvió a quedarse a las puertas del título en el THE PLAYERS Championship, pero lo hizo dejando claro por qué sigue siendo uno de los jugadores más fiables del circuito. El estadounidense firmó una última vuelta de 69 golpes (-3) en el TPC Sawgrass para terminar tercero en solitario, a dos golpes del campeón, Cameron Young, después de una jornada final marcada por la paciencia, el viento y la tensión habitual del tramo final del recorrido.
Schauffele tuvo que remar contra corriente durante gran parte del domingo. De hecho, pasó buena parte de la vuelta por encima del par antes de reaccionar en los últimos hoyos, resistiendo en un campo que se volvió más exigente a medida que avanzaba la tarde. «Fue difícil ser paciente, seguro. Pasaron algunas cosas un poco raras ahí fuera, pero al final -3 hoy es una buena vuelta«, explicó tras finalizar su ronda.
El californiano volvió a demostrar su idilio con Sawgrass, un campo donde históricamente ha estado cerca de ganar en varias ocasiones. Sin embargo, como tantas veces ocurre en este torneo, el hoyo 17 volvió a tener su peso en el resultado.
El 17 volvió a dictar sentencia
Schauffele reconoció que su golpe al icónico par tres de la isla pudo haber sido mejor. El viento y un pequeño detalle técnico terminaron dejándolo corto de la zona ideal del green. «Habría estado bien pegar a la sección correcta en el 17«, admitió. «Los greenes están un poco más blandos que otros años y si colocas bien la bola puedes tener una buena opción, pero sigue siendo un hoyo intimidante».
El estadounidense explicó incluso el motivo técnico del error: «Puse el sand wedge un poco alto en el tee y no conseguí tanta compresión como si hubiera golpeado desde el suelo. Sentí que había pegado lo suficiente, pero la bola se quedó corta». Más allá de ese detalle, Schauffele se marchó satisfecho con la forma en la que compitió en una ronda final que se endureció notablemente para los últimos partidos.
«Habría sido una pena encadenar dos torneos seguidos jugando sobre par el fin de semana«, reconoció. «Aquí, cuando sales en los últimos grupos, el campo se pone más duro: el viento sube, los greens están más firmes… pero sabes lo que tienes que hacer para ganártelo en este campo». Su tercer puesto confirma, además, que su juego llega en buena forma al tramo clave de la temporada.
Mirando ya a Augusta
Con el Masters de Augusta a menos de un mes vista, Schauffele cree que el balance de la semana es claramente positivo, aunque todavía tiene margen de mejora. «He hecho muchas cosas bien. El juego con los hierros fue muy sólido en las primeras rondas y no fallé ni una calle en toda la semana«, destacó.
El área a pulir está clara: el putter. «Me gustaría afinar un poco el putt. Siento que estoy fallando algunos de cinco a diez pies», explicó. «Pero todavía hay tiempo», insistió. Lo cierto, en cualquier caso, es que si algo dejó claro su semana en Sawgrass es que Schauffele está muy cerca. Y con Augusta en el horizonte, esa es una advertencia seria para el resto del PGA Tour.


