Inicio Grandes Circuitos PGA Tour Scheffler rompe su racha prodigiosa pero deja otra lección de Número Uno
El Número Uno del mundo detiene en 18 el contador de torneos consecutivos en el top 10

Scheffler rompe su racha prodigiosa pero deja otra lección de Número Uno

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Nadie en la era moderna del golf había conseguido encadenar 18 top 10 consecutivos en el PGA Tour. Scottie Scheffler lo hizo la semana pasada en un escenario tan mítico como Pebble Beach, superando el registro de 17 establecido por Billy Casper en 1965. Ha sido en otro escenario mítico como Riviera Country Club donde la racha ha tocado a su fin este domingo. El contador se detuvo en 18 y vuelve a cero. Tenía que ser en Riviera, en el matagigantes, donde no han conseguido ganar ni Tiger, ni Nicklaus, ni Player, ni Rory y, de momento, ni Scheffler.

Eso sí, como buen Número Uno del mundo y jugador que va camino, si no lo es ya, de ser de los mejores de la historia, Scheffler no podía terminar su prodigiosa secuencia de cualquier manera. Lo ha hecho a lo grande. Dejando otra lección más. Ha sido el mejor del Genesis Invitational el fin de semana con dos vueltas de 66 y 65 golpes. Nadie ha alcanzado ese parcial de -11. Es la prueba más fidedigna de que el texano lo ha dado todo por mantener la racha a flote.

Tanto es así que realmente se ha quedado a las mismas puertas de sumar otro top 10. Ha acabado en el puesto duodécimo, a un solo golpe de subir el listón a 19. Es una proeza si recordamos que al acabar la primera ronda estaba peleando por no ser último con una tarjeta de 74 golpes y que el viernes pasó el corte de los 50 y empatados justo en el número. Scheffler ha tenido putt de birdie en el 18 para mantener vivo el hito. Ha sido una buena oportunidad de poco más de seis metros, pero no ha entrado.

Scottie se despide de Riviera con un parcial fabuloso de seis menos en los últimos once hoyos, poniendo de manifiesto una vez más esa extraña relación que mantiene con este campo de Los Ángeles. «Este lugar y yo tenemos una relación un poco rara», dijo el viernes. «Siento que aquí puedo jugar muy bien y, sin embargo, todavía no lo he conseguido».

Este mismo domingo, al acabar el torneo, Scheffler no tenía muchas cosas que reprocharse. Al revés, se mostraba orgulloso de su remontada y achacaba su mal inicio el primer día a las malas condiciones meteorológicas y las complicaciones en los greenes. «Cuando salimos el jueves soplaba muchísimo viento y los greenes estaban tan bacheados y rápidos que era una auténtica lotería que la bola entrara. Para que la bola entrase tenías que pegarle con algo de velocidad para neutralizar algunos botes y si le pegabas con velocidad, te quedaba otro putt de tres o cuatro pies, sobre todo con la enorme caída que tienen. Fue muy difícil salir ahí fuera con el inicio que tuvimos el jueves y luego empezar yo como empecé, quizá apretando un poco de más o lo que fuera. Después de eso, hice muchas cosas sólidas».

Es la tercera semana consecutiva en la que empieza mal un torneo y acaba remontando, aunque sin llegar a la victoria. Es también la tercera semana seguida en la que explica que igual una de las causas del mal arranque estuvo en querer forzar las cosas demasiado desde el principio. Quizá es la lección que se lleva de esta secuencia de tres torneos en Phoenix, Pebble Beach y Riviera. Desde luego, su próximo jueves en el PGA Tour, seguramente en el Arnold Palmer, donde ya ha ganado dos veces, será mirado con lupa.

En cualquier caso, su espíritu de lucha es incuestionable. Ahí está ese -11 el fin de semana. «Nunca he sido de rendirme, así que no es realmente… Vamos, me sentiría bastante ridículo si me rindiera en un torneo del PGA Tour. En general, estar aquí compitiendo es lo que me encanta hacer». Y lo que va a seguir haciendo, ojalá que por muchos años. También ha terminado su sensacional racha de ocho top 4 consecutivos. Empiecen ya a imaginar cuál será el siguiente récord que destrozará…

Resultados finales del Genesis Invitational